Subastan el Lamborghini Huracán del Papa Francisco

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Por José Virgilio Ordaz (@Neckriagen).

 

No es la primera vez que una marca regala un vehículo al pontífice en turno, bien sea para el transporte durante sus visitas (los “Papamóviles”) o de perfil más personal –como es el caso-, ni la primera vez que este termina siendo subastado.

 

 

Así, luego de nombres como Ferrari, Harley Davidson, Mercedes-Benz, Hyundai, Fiat, Toyota, RAM o Jeep, tocó turno a la casa de Sant’Agata, que el año pasado obsequió a Jorge Bergoglio un Lamborghini Huracán de propulsión posterior al que se le aplicó el programa de personalización Ad Personam de la firma del astado.

 

La cromática del Huracán recibió una base de color blanco Monocerus con listas contrastantes Giallo Tiberino, replicando los colores de la bandera del Vaticano. Los rines de color negro tienen rebordes plata, mientras que el interior está cubierto de cuero negro y Bianco Leda Sportivo.

 

 

El Huracán fue ofertado en un evento en Montecarlo, Mónaco, a cargo de la casa RM Sotheby. Las estimaciones iniciales estaban en torno a los 250,000 y los 350,000 Euros, nada mal para un vehículo con apenas un año y “casi sin uso” que cuando nuevo rondaba los 200,000 Euros. Sin embargo, el precio final alcanzó un récord de 715,000 Euros (16.7 millones de pesos).

 

 

El 70% de lo recaudado será destinado a la reconstrucción de casas en la región iraquí de Nínive, “para ayudar a los cristianos expulsados por la guerra a encontrarse de nuevo con sus raíces y su dignidad”, de acuerdo con la Santa Sede, el 10% a la fundación Amici per il Centrafrica Onlus, que se dedica a apoyar comunidades pobres del África Subsahariana, otro 10% al Grupo Internacional Chirurgiens Amis de la Main, que proporciona atención médica ambulatoria en África e India y el 10% restante a la Asociación Comunitaria Papa Juan XXIII, que apoya a mujeres víctimas de trata y tráfico de personas.

 

 

No se sabe si el Papa manejó personalmente el Lamborghini, pues usualmente utiliza en el Vaticano un Renault 4 1984 con 300,000 km de caja manual, obsequio del sacerdote Renzo Zocca, quien lo utilizara por 25 años mientras fue párroco de un barrio de Verona, aunque Francisco sí firmó y bendijo el deportivo italiano.

 

No es el mayor precio alcanzado por un vehículo pontificio, el Ferrari Enzo, el último fabricado y con el número de referencia 400 que fue obsequiado a Karol Wojtyła​ (Juan Pablo II), recaudó un total de 6,050,000 dólares en 2015 tras subastarse en un evento en Monterey, California.

 

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