Salón de Ginebra 2015: Lamborghini Aventador LP 750-4 SV

Por Manuel Fernández

 

En relación a otros Aventador, la masa se redujo en 50 kilogramos debido a un uso más intensivo de fibra de carbono en las entradas de aire, el alerón trasero, en nuevos paneles para las puertas o las mismas defensas. Por dentro, se ahorró en aislantes, alfombras y, a elección del comprador, hasta del sistema de infotenimiento. El peso es de 1,525 kilogramos.

 

La relación kg/hp de 2.03 kilos por caballo se debe también al aumento de la potencia del V12 aspirado, que a 8,400 rpm produce 750 caballos, con un torque de 690 Nm a 5,500 vueltas. El corte de inyección del 6.5 se sitúa a 8,500 y se modificó tanto la admisión como el escape.

 

Su caja sigue siendo una manual robotizada de un embrague, acoplada a un sistema de tracción integral permanente. La dirección es eléctrica y de desmultiplicación variable, mientras la suspensión incorpora amortiguadores de dureza variable por medio del cambio de la viscosidad de su fluido interno, siendo capaz de ajustar cada rueda de forma independiente en medio de una curva. Como es de esperarse, el conjunto de frenos es carbono-cerámico.

 

El flujo del viento se optimizó según Lamborghini en un 150% al intervenirse sobre el difusor, el carenado inferior o en el alerón ajustable (regula hasta en un 15% el balance aerodinámico), con un aumento del 170% en el apoyo contra el suelo.

 

Las prestaciones son un 0 a 100 km/h en 2.8 segundos, con un tope sobre los 350 km/h.

 

 

 

 

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