Rolls-Royce crea una edición especial del Wraith inspirada en la aviación

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Específicamente, en el primer vuelo trasatlántico sin escalas de la historia, llevado a cabo en 1919 utilizando, muy apropiadamente, un par de motores Rolls-Royce. Por Edmundo Cano     Rolls-Royce presentó una espectacular edición especial del Wraith, denominada Eagle VIII, limitada a sólo 50 unidades que contarán la historia del primer vuelo trasatlántico sin escalas, llevado a cabo en junio de 1919 por los aviadores británicos John Alcock y Arthur Brown, a bordo de un bombardero Vickers Vimi de la I Guerra Mundial, modificado para portar dos motores Rolls-Royce Eagle VIII de 20.3 litros y 350 hp. En su época, el viaje fue una travesía épica que no pasó sin contratiempos, pues los sistemas de navegación y radio del avión fallaron casi al inicio del vuelo, lo que obligó a los pilotos a navegar guiándose por las estrellas para llegar a su destino en Irlanda, luego de partir de Newfoundland. Al final del vuelo, los motores Rolls-Royce fueron los únicos componentes del avión que funcionaron sin falla alguna durante el viaje.  

Sir Winston Churchill dijo lo siguiente respecto a la travesía: “No sé qué deberíamos admirar más, su audacia, determinación, habilidades, ciencia, su avión, sus motores Rolls-Royce… o su buena fortuna”. Dicha cita está engravada en una placa de latón colocada en los paneles de las puertas del coupé. Pero ese no es el único guiño al viaje que encontramos en la cabina del auto, que es un homenaje entero al épico vuelo. El cielo del habitáculo cuenta con 1,183 fibras luminosas acomodadas a mano para mostrar la disposición estelar con la que los viajeros navegaron en 1919. El tablero de madera de eucalipto fue incrustado al vacío con porciones de oro, plata y latón para simular las luces en la superficie terrestre vistas desde un avión.   El color ‘Selby Gray’ de las vestiduras es exclusivo para la versión, y trae a la cabina uno de los colores de la carrocería bitono, cuya parte inferior es tono ‘Gunmetal’. El acabado en negro traslúcido de la carrocería y los rines pretende emular la cubierta negra de los motores en el avión de Alcock y Brown. Rolls-Royce no ha dado detalles sobre disponibilidad y precio del Wraith Eagle VIII, pero podría llegar a ser uno de los coches más caros del mundo cuando sea lanzado a la venta.