Por José Virgilio Ordaz (@Neckriagen).
Los sedanes y coupés no están pasando por su mejor momento en la Unión Americana, de hecho, el Camry arrastra una caída de -9.5%, pero todavía es suficiente para tener el primer lugar en ventas de vehículos no comerciales y más de 380 mil unidades vendidas, por lo que, aunque la actual generación está en su ocaso, no deja de ser de suma importancia para Toyota.

Es por ello que aprovecha el evento más americano para presentar la renovación del que también es el auto más americano… aunque lleve un logo de origen japonés, así es la globalización. El nuevo Camry es 2 centímetros más ancho, 2.5 cm más bajo y la distancia entre ejes se ha incrementado 5 cm. Traducción: es más espacioso y a la vez luce mejor plantado en el suelo, mientras que el perfil más orgánico y el frente angular le hacen lucir mejor resuelto estéticamente que su predecesor sin perder su característica sobriedad.

La tranquilidad del paseo deberá estar garantizada por una suspensión de doble horquilla y cuatro puntos de montaje para el motor revisados para reducir vibraciones. En Toyota prometen un cambio en la dinámica de conducción que será “perceptible desde los primeros metros”, aunque lejos de acelerar el pulso, la intención de este modelo es la de mantener su sistema cardiaco tan estable como lo estará su tren motriz a lo largo de los años.

Contra las expectativas, el Camry no se une a la ola de la inducción forzada, con lo que se conserva un motor de cuatro cilindros 2.5 litros atmosférico, pero con una carrera más larga y una relación de compresión más alta, además de inyección directa, refrigeración variable y una versión revisada del sistema inteligente de apertura de válvulas, con lo que promete un consumo líder en su clase.

También se conserva el V6 3.5 litros, aunque de momento en ningún caso se menciona la salida específica de potencia. Ambos impulsores van aparejados a una nueva transmisión de ocho relaciones. El 2.5 litros también estará disponible con hibridación, aunque de igual modo habrá que esperar para conocer las especificaciones concretas, aunque Toyota promete un rendimiento “similar al Prius”, con el que comparte plataforma (lo que da mejor espacio a la cajuela).

Por dentro, la campana de instrumentos se ha reducido para aumentar la visibilidad, mientras un arreglo asimétrico es la única floritura que se permite, con una presentación más bien minimalista que afecta incluso al diseño de los asientos. Hay una pantalla de infoentretenimiento de 7 pulgadas, así como un Head-Up Display de 10 pulgadas, Wi-Fi y un sistema de audio opcional firmado por JBL.
El Camry 2018 estará a la venta en el tercer trimestre del año, los precios no deberían variar demasiado, aparte de los devaneos de divisas.







