MINI Cooper S: prueba de manejo

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Por Gilberto Samperio Fotos: José Luis Ruiz Edición para online: Manuel Fernández

 

https://www.youtube.com/watch?v=rFlWuDmO41I

 

Por fuera los acentos apenas marcan la diferencia dada la estampa tan coqueta, aderezada de cromados y atractivos visuales. Permanece la nariz simulada por donde debería respirar el dos litros turbocargado, las tomas de aire cuadradas para los frenos, los faros de niebla, la fascia agresiva así como la parrilla y logos específicos que definen su intención deportiva.

 

Por dentro, los cambios son más sutiles aunque esta versión analizada dispone del paquete estético John Cooper Works (JCW), que alcanza estribos, rines, volante y un par de cosméticos más.

 

Los asientos son menos envolventes y el ajuste corre por cuenta de mandos manuales. En el interior domina el círculo como referencia de estilo mientras la esfera central sólo acomoda la pantalla y todas las funciones de comodidad e información.

 

Curiosamente, el borde está iluminado por luces tipo LED que brillan según la elección del modo de la caja: verde para el ecologista Green, amarillo-naranja para el normal y rojo para el Sport. También funcionan como alertas para el estacionamiento u otra similar.

 

 

Diversión repetible

 

Como en sus antecesores, lo mejor ocurre en tramos revirados, donde aflora el carácter ratonero. Allí el turbocargado de mayor potencia -casi 200 HP- y el casi perfecto escalonamiento de la caja automática de seis relaciones facilitan las cosas al gusto del entusiasta. Es fácil apuntar hacia los vértices y la dirección nos envía directo, lo que en ocasiones obliga a abrir un poco el trazado por la costumbre de dejar margen. Ayuda mucho en la retroalimentación la suspensión firme, algo menos dura pero todavía saltona.

 

Quizá los neumáticos quedan un poco a deber pues su adherencia llega a comprometer el guiado del hot hatch; sin embargo, a veces la exuberancia en la entrega del torque nos hace dudar si son las llantas o el chasís que apenas controla la energía del dos litros.

 

Su segundo mejor ambiente es el citadino. No por su relativa economía de combustible -casi 11 km/l en nuestras pruebas-, sino por la facilidad para colarse entre el tráfico y la inmediatez de su tren motor al superar un cuarto de la carrera del acelerador. En este entorno resulta ágil, pronto y convenientemente pequeño pues cabe en muchos pasos estrechos y calles angostas.

 

 

Balance del gusto

 

Si bien la elevada etiqueta de 460 mil pesos de este ejemplar hará dudar a más de un enamorado, las versiones menos equipadas conservan el carácter alegre, por lo que bien pudieran sacrificar esos extras tan apetecibles pero al final innecesarios cuando la diversión al volante es la anhelada.

 

 

NOS GUSTA

Línea coqueta

Energía del tren motor

Fidelidad de dirección

 

NOS GUSTARÍA

Mejores neumáticos

Más espacio atrás

Precio más razonable

 

Resumen técnico

 

MOTOR

Tipo/cilindrada: L4, 2.0 l, turbo

Potencia máxima: 192 hp entre 4,700 y 6,000 rpm

Par máximo: 280 Nm entre 1,280 y 4,750 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Automática, seis velocidades

Tracción: Delantera

DIMENSIONES

Largo x ancho x alto: 305 x 172 x 141 cm

Distancia entre ejes: 249 cm

Cajuela: 211 litros

Tanque de combustible: 44 litros

Peso vacío: 1,250 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL (a 2,240 msnm)

0 a 400 metros: 15.18 s

Rebase 80 a 120 km/h: 4.11 s 

Frenado de 100 a 0 km/h: 39.9 m