Por Ernesto Roy Ocotla
Este es el año de las SUVs en Mercedes-Benz y además, de renovación para la histórica Clase G. Dentro del rango de versiones, la actualización para 2016 va más allá de variaciones a la silueta, ya postrada en los libros de historia; se concentra en cambios que mejoran la dinámica. Para ejemplo, en las variantes 500 se despide el motor V8 de 5.5 litros aspirado de 387 HP para dar la bienvenida al V8 4.0 l bi-turbo de 422 caballos que ya hemos visto en el AMG GT y el C63 AMG. Para la preparación G63 AMG, la potencia aumenta de 544 a 571 caballos y finalmente, la G65 AMG hace lo propio pasando de los 612 a los 630 HP.
Los parámetros de suspensiones y electrónica han sido replanteados para trabajar congruentemente con el aumento de prestaciones y de esta manera mejorar la calidad de marcha, el paso por curva y definitivamente las capacidades todoterreno.

La nueva incorporación al portafolio es la 4x4² sobre la G500 que llegará a nuestro país con muy pocos ejemplares disponibles bajo pedido. Según fuentes de la marca, esperan vender 20 unidades para el siguiente año (de momento sólo han llegado tres a nuestro país, la que manejamos y dos que ya están vendidas) con un precio de lista de cuatro millones de pesos.
Tiene un propulsor V8 bi-turbo con doble turbocargador encargado de producir 422 HP y 610 Nm (449 lb-pie) más que suficientes para superar con éxito prácticamente cualquier obstáculo que se le ponga enfrente. El cambio, es un automático 7G-Tronic con siete marchas. Fuera de esta dupla, lo que hay debajo es muy distinto a los demás modelos de la serie, pues recibe elementos directamente de su hermano mayor, el G63 AMG 6x6.
Empezando por la carrocería, hay pasos de rueda ensanchados y con acabados en fibra de carbono, rines de 22”, escapes al estilo de la G63 AMG y techo en color obsidiana. Además de los colores tradicionales, se ofrecerán seis más con la edición especial Crazy Colors.

El conjunto crece en todas direcciones debido a una configuración de suspensiones con ejes portales que aseguran una distancia al suelo de 438 mm, el crecimiento hacia los lados en 299 mm y una profundidad de vadeo de un metro. Adicionalmente se incorporan muelles y amortiguadores dobles, es decir tiene 8, configurables en rigidez mediante diferentes programas electrónicos. La tracción es integral permanente teniendo en cuenta el ambiente donde se desempeñará y cuenta con tres bloqueos de diferencial además de reductora para las situaciones más comprometedoras.
El interior se mantiene prácticamente inalterado con pequeños cambios estéticos como costuras en color blanco, cabeceras y parte exterior de los asientos en piel negra, así como el volante en piel de acabado “Dinámico”.







