Die neue Mercedes-Benz G-Klasse: Exklusiver Innenraum: Die G-Klasse modern interpretiertThe new Mercedes-Benz G-Class: Exclusive interior: the G-Class, reinterpreted for today
El ícono todoterreno de Mercedes-Benz es uno de esos vehículos que, gusten o no, por fuerza llaman tu atención. Y con su reciente reinvención ha retenido todo lo que lo hace especial.
Por Héctor Torres
Una de las razones que lo hace resaltar de entre el resto de vehículos que pueden verse por las calles, es esa apariencia que se antoja de otra época y en cierta medida lo es. De hecho, parece que el tiempo no ha pasado por sus angulares formas, pero ello no es ningún accidente ni tampoco el producto de una actualización menor, no; si el nuevo Clase G luce muy similar al modelo que está reemplazando es porque así lo ha querido.
Rediseñar un automóvil tan longevo y emblemático, después de todo, es un gran reto. ¿Cuán longevo? Pues esta que apenas es su segunda generación fue presentada el año pasado en el Salón de Nueva York, y está llegando a México ahora para coincidir con el 40 aniversario del nacimiento de la primera… allá por 1979.
El desafío, entonces, radicó en aplicar las modificaciones precisas para traerlo al siglo XXI, pero sin alterar su atractiva estampa ni sus consagradas capacidades. El resultado fue una plataforma completamente nueva que no solo es más rígida y ligera por el empleo de aluminio, sino que también extiende su distancia entre ejes para ofrecer más espacio interior.
Nueva era
Sin crecer en demasía tampoco para no perder esas dimensiones que lo hacen tan talentoso fuera del asfalto, es 52 mm más largo y 121 más ancho. Visualmente, las diferencias más notorias están en los bordes del marco de parrilla, defensas y esquinas de techo -redondeadas para optimizar la aerodinámica-, pero igualmente da gusto encontrar detalles como las manijas de apertura con botón, las molduras en puertas y la asidera sobre el tablero para el copiloto, características del modelo original.
Con todo, es adentro donde el salto evolutivo se hace más evidente, pues se encuentra ya un habitáculo que no le viene ajeno a los Mercedes más actuales: las pantallas de 12.3 pulgadas abarcando el tablero, comandos táctiles al volante, e iluminación ambiental. Además, ambos asientos frontales incluyen funciones de masaje, y el sistema de sonido va firmado por Burmester.
Mismo talento
Técnicamente destaca la sustitución del eje rígido adelante -se conserva atrás- por un sofisticado esquema de triángulos sobrepuestos que mejora considerablemente la estabilidad y calidad de marcha en carretera. El despeje queda en 270 mm y lo faculta con cifras como sus 70 cm de capacidad de vadeo, o ángulos de ataque y salida de 31 y 30 grados, respectivamente.
Dos versiones están a la venta ya en los concesionarios de la marca, ambas con el motor V8 4.0 biturbo bajo el cofre empatado a una caja automática de nueve relaciones. En el G 500 se tienen 422 hp y 610 Nm, mientras que la G 63 armada por AMG lleva esa potencia hasta los 585 caballos y 850 Nm. En ambos casos la tracción integral 4Matic va, naturalmente, de serie, así como sus irrenunciables tres bloqueos de diferencial.
Precios:G500 – 2,999,000 pesosG 63 AMG – 3,600,000 pesos