Marchionne niega un nuevo Dodge Viper

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Por José Virgilio Ordaz (@Neckriagen).

 

El pasado viernes, Fiat-Chrysler Automobiles trazó su cuaderno de ruta para los próximos cinco años, especialmente para sus filiales Alfa Romeo, Jeep, Maserati y RAM.

 

Sin embargo, la mención de Fiat fue apenas anecdótica, mientras que no pocos notaron que no se mencionó a Dodge ni Chrysler, aumentando los rumores a su alrededor. Ante esto, el propio Sergio Marchionne, CEO del conglomerado, ahondó en detalles para sus filiales con más tradición.

 

 

Para comenzar, negó que estén planeando traer de nuevo a la vida al Dodge Viper, el coupé nunca se fabricó en cantidades suficientes para ser redituable, con unas 600 unidades al año, además que un motor europeo o de menor cilindrada simplemente no encajaría con la filosofía del modelo, aunque Sergio reconoció que le encantaría verlo de vuelta.

 

 

Por otro lado, Marchionne señaló que los próximos Charger y Challenger no se fabricarán sobre la base del Alfa Romeo Giulia –plataforma Giorgio- de perfil europeo, sino que usarán una variante revisada de su actual plataforma con “herencia estadounidense”, es decir, la misma desarrollada bajo el ala de Daimler a inicios de este siglo. Dodge se mantendrá como una marca de alto rendimiento. No se mencionaron sucesores para la Journey y la Grand Caravan.

 

 

Chrysler sobrevivirá, aunque se convertirá paulatinamente en una marca de movilidad personal y manejo autónomo, lo que se refuerza con el reciente pedido de 62,000 unidades de la Pacifica por parte de Waymo. A la miniván se le podría unir un crossover en el futuro, aunque se nota complicada la permanencia del 300, cuando el propio Marchionne señaló que no es útil invertir en sedanes, cuando el 70% del mercado está copado por camionetas.

 

 

Aunque su aventura americana no ha sido del todo exitosa, Fiat se mantendrá en el mercado estadounidense, aunque con un enfoque ecológico, por lo que se confirmó que ya se está trabajado en un nuevo 500 eléctrico, que deberá ser más eficiente y redituable que el primero, al grado que en la propia marca recomendaban no comprarlo, ante las pérdidas que les acarreaba cada unidad.

 

 

También prometieron una variante vagoneta, que rescatará el nombre Giardiniera y que usará el mismo tren motriz eléctrico, mientras que los 500X y 500L serán híbridos. El Panda también permanece y mantendrá su diseño espartano, mientras que el 124 Spider se mantendrá mientras dure el acuerdo con Mazda.

 

 

Detallando las filiales “globales”, la Jeep Grand Cherokee de próxima generación sí usará la plataforma Giorgio, al tiempo que recibirá un derivado de tres filas de asientos (uno más, además de un derivado de la Cherokee y la Grand Wagoneer) y conducción autónoma de nivel 2, así como un tren motriz híbrido.

 

 

Quizá la mejor noticia, es que el ejecutivo italocanadiense confirmó que la próxima pick-up mediana de RAM, heredera de la Dakota, se fabricará en México, aunque falta por saber fecha de producción y nombre definitivo.

 

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