Land Rover Range Rover Supercharged: prueba de manejo

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Por Manuel Fernández Fotos: Carlos Quevedo Edición para online: Manuel Fernández

 

https://www.youtube.com/watch?v=Ifxp-T0c38Y

 

Una de las claves para que el habitáculo de un auto verdaderamente aspiracional se vea bien logrado no está solo en los materiales empleados, sino en la forma en cómo éstos se despliegan, un equilibrio que evite la excesiva ostentación o, al otro lado de la escala, un aspecto muy parco o simplón.

 

Y la Range Rover consigue justo eso. Omite verse recargada así alrededor nuestro se oculten al máximo superficies en plástico: puertas y tablero están forrados en piel en sus zonas superiores e inferiores (no se salvan ni las manijas del techo), rematados por apliques en madera y aluminio real, complementados por cada una de las gavetas con recubrimientos alfombrados en sus interiores.

 

Lo mejor sin duda son los asientos, multicontorno al frente con graduación de los pétalos laterales y una extensión de la banca resuelta al estilo de Bentley, Porsche o algunos Mercedes-Benz, en el que no hay una pieza del cojín que se separe (como en BMW) sino que éste solo se extiende, como si se desenrollara. Atrás el espacio es el deseable aunque no se desplaza la segunda fila, pero sí se reclina. Además de sus propias temperaturas de climatización, hay calefacción y ventilación para los cuatro puestos laterales con la diferencia de que adelante se elige en qué área hacerlo, si sólo para los glúteos, para la espalda o para ambos.

 

 

Sin escalas

 

Tal vez los únicos factores que nos obligarían a detenernos en un viaje largo a bordo de la Range Rover son la sed de su V8 o las inevitables "paradas técnicas" inherentes de cualquier cuerpo humano.

 

Por lo demás, ¿Para qué hacerlo? Todo parece estar pensado para conseguir la máxima tranquilidad, empezando por la brutal insonorización entre los cristales laterales dobles (salvo el del conductor en nuestra unidad) o la aerodinámica (un Cx de 0.34 está muy bien con tan cuadradota estampa). Incluso la misma aceleración carece de brusquedades o patadas que puedan alterarnos. Abajo de las 2,000 vueltas ya hay elasticidad para recuperar el ritmo en autopista solo con un leve ruido del supercargador trabajando. Siendo más agresivos la tonada del V8 se disimula e irrumpe solo lo necesario, sin perder a lo largo del tacómetro su contundencia.

 

El matrimonio del 5.0 con la caja automática de ocho velocidades (ZF 8HP) contribuye a que la respuesta sea muy suave entre transiciones o en reducciones, sin que eso implique que sea lenta ya sea en modo automático o manual.

 

De obligatoria mención la suspensión neumática, encargada de reducir las asperezas de las llantas de bajo perfil en ciudad, transmitiendo leves sacudidas en calles en mal estado, aunque con una calidad de marcha impecable en autopista: no se puede esperar menos.

 

Basta con graduar alguno de los modos de altura necesarios (Normal u Off-Road, entre otros) para ser libres de acelerar así las irregularidades de una pista de grava intimiden (cuidado con las piedras). El sistema Terrain Response, gestionable desde una perilla circular, adapta la dinámica de acuerdo a la superficie que se pise, recomendando la activación del bajo en los terrenos más agrestes. Con esta asistencia habilitada, la instrumentación expone en todo momento hacia dónde apuntan las ruedas e indica si el diferencial central está bloqueado o no.

 

Sorprende cómo el recorrido de resortes y amortiguadores absorbe sin dramas saltos que frenarían otras SUV de este tipo o permite circular entre zanjas sin problema alguno. Destaca de paso un ABS cero sensible a la tierra suelta sin manifestaciones prematuras en detenciones fuertes.

 

 

Ovación

 

En su estilo y enfoque, la Range Rover roza la perfección y cumple con su cometido: es capaz de ser una gran herramienta cuando el camino se complica, pero a su vez ser un referente a la hora de cubrir largas distancias en el mayor de los refinamientos.

 

NOS GUSTA

 

Conjunto motor-caja

Acabados casi impecables

Capacidades off-road

 

NOS GUSTARÍA

 

Mayor seguridad activa

Interfaz táctil mejor conseguida

Función de masajes de serie (¿Es mucho pedir?)

 

Resumen técnico

 

MOTOR

Tipo/cilindrada: V8, 5.0 l, supercargador

Potencia máxima: 510 hp entre 6,000 y 6,500 rpm

Par máximo: 625 Nm entre 2,500 y 5,500 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Automática, ocho velocidades

Tracción: Integral permanente con reductora

DIMENSIONES

Largo x ancho x alto: 499 x 198 x 183 cm

Distancia entre ejes: 292 cm

Cajuela: 550 litros

Tanque de combustible: 105 litros

Peso vacío: 2,330 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL (a 2,240 msnm)

0 a 400 metros: 14.70 s

Rebase 80 a 120 km/h: 4.13 s

Frenado de 100 a 0 km/h: 44.27 m  

 

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