Jaguar-Land Rover volvería a usar los V8 de BMW

bmwv8-biturbon63.jpg
bmwv8-biturbon63.jpg

Por José Virgilio Ordaz (@Neckriagen).

 

La globalización es una de las principales tendencias del mercado automotor actual, pues ninguna marca puede sobrevivir en el largo plazo únicamente con su mercado nativo y las regulaciones ambientales y de seguridad, así como las exigencias de los consumidores, son cada vez más demandantes.

 

Es por ello que aún marcas especialistas o de nicho requieren de cierto apoyo externo. Tal es el caso de Jaguar-Land Rover, la división de lujo originada en Reino Unido, pero actualmente en las manos de la firma india Tata.

 

Tras separarse del ala de BMW (cuando apareció la tercera generación de la Range Rover, en la galería) y posteriormente de Ford, JLR ha estado apostando por carrocerías de aluminio y una familia modular de motores Ingenium que inició con los representantes de cuatro cilindros, de los cuales derivarán mecánicas L6 que eventualmente sustituirán a los V6, todo de desarrollo propio.

 

Pero con mecánicas más complejas, las cosas comienzan a ser… más complicadas. Mientras que pasar de un motor en línea de cuatro cilindros a uno de seis, o incluso de cinco o tres no es muy difícil, a partir de estos generar uno de bancadas en ángulo no lo es tanto ¿Un L8? Demasiado largo, no estamos en los treinta.

 

A ello debemos sumar que los impulsores de grandes cilindradas serán cada vez más escasos en el mediano plazo; Grupo Volkswagen podría prescindir de los V8 en una o dos generaciones. Es por ello que en JLR estarían considerando el apoyo de un especialista en motores de ocho cilindros: BMW.

 

 

De hecho, los bávaros, junto con sus pares germanos, han estado apostando por la mayor eficiencia posible a partir de un único bloque, por lo que del V8 4.4 litros hay salidas desde 440 hasta 600 caballos. Al parecer, en BMW estarían trabajando en un nuevo ocho cilindros de 4.0 litros, equivalente al de similar cubicaje de VAG y Daimler y que sería compartido con Jaguar-Land Rover cuando toque jubilar a su actual planta de 5.0 litros.

 

Esta no sería la única colaboración reciente de la casa de la hélice, pues el sustituto del BMW Z4 se haya en desarrollo conjunto con el heredero del Toyota Supra, mientras que también trabajan con los nipones en materia de pilas de combustible a hidrógeno, además, Karma Automotive, la sucesora de Fisker, usará impulsores alternativos de la división BMW i.

 

Los mejores vídeos