Jaguar F-Pace: primeras impresiones

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Por Javier Barranco, desde Aman Sveti (República de Montenegro) 

 

Conocedores como son los responsables de Jaguar de la enorme importancia que hoy en día tienen las SUVs en la rentabilidad de una marca, los británicos acaban de lanzar la primera de su historia.

 

Los muros que derribó en su día Porsche con la Cayenne, hoy son aprovechados por otras marcas de lujo como Bentley o Maserati, pero también por Jaguar con este nuevo F-Pace. En la nota publicada ayer, ya avanzamos las características fundamentales de la nueva Jaguar y hoy hemos podido probar por primera vez el auto. Lo primero que nos llama la atención, incluso antes de entrar, es que el ADN de la marca está siempre presente y resulta muy atractivo, Así, el Jaguar F-Pace nace como una continuación del deportivo F-Type pero con las habilidades o espacio de una SUV y sin descuidar la elegancia deportiva que siempre ha caracterizado a Jaguar.

 

Una vez adentro, se ofrecen la imagen y el lujo de los últimos Jaguar, con una calidad de terminación excelente en todos los aspectos, tanto por calidad de materiales como en el acabado y encaje de todas las partes. El sistema de “infotaiment”, denominado InControl Touch Pro, con pantalla táctil de 10.2 pulgadas y que sorprende por lo intuitivo además de por el “touch” de la pantalla, sin fallos, con precisión. Desde la misma se pueden controlar absolutamente todos los parámetros del F-Pace. El cuadro de instrumentos también es digital y además añade el head-up Display, que proyecta la información más importante en el cristal delantero.

 

 

La habitabilidad es excelente, mejor que cualquiera de sus rivales naturales, En la parte delantera nos sentimos muy bien, tanto por altura, como anchura y longitud, mientras que las traseras resultan soberbias, así como la cajuela de 650 litros, casi un 20% más que un Audi Q5 y prácticamente igual que el BMW X5, sí X5.  Las plazas traseras pueden tener reglaje eléctrico de inclinación. Como novedad exclusiva para este modelo se ofrece la Activity Key: una pulsera de plástico que hace las veces de llave del coche, de tal forma que puedes dejar las llaves dentro y exponerla a cualquier condición de lodo o agua sin que esto afecte a su funcionamiento. Funciona acercando la pulsera al logo posterior de la cajuela, así con ese gesto, el F-Pace se abre.

 

En cuanto al chasis, está construido en aluminio en un ochenta por ciento, y esto se nota en marcha. Se aprecia un auto ligero y ágil en las carreteras de montaña, pero a la vez también resulta muy estable. No hemos podido rodar con el Jaguar F-Pace a muy altas velocidades para saber si se trata de una SUV que pueda manejarse como un sedán en esas circunstancias. A velocidades dentro de los límites habituales el F-Pace se comporta muy bien. En el aspecto de las suspensiones, comentar que en la parte anterior se monta un doble triangulo y atrás un sistema multibrazo, en ambos casos funcionan muy bien, aislando y dejando el auto lo suficientemente firme como para tener un buen paso por curva, con muy poca inclinación lateral de la carrocería.

 

 

Hemos tenido la oportunidad de probar solamente la versión S, es decir, la que lleva motor V6 supercargado con 380 HP. De este motor ya hemos hablado en anteriores ocasiones, pues lo montan todos los modelos que Jaguar tiene en el mercado actualmente. Tiene una entrega de potencia soberbia, con mucha suavidad, mucho torque en todo el rango de revoluciones y con una enorme capacidad de recuperación. Siempre hay potencia, y si no se encuentra se reduce una o dos marchas con las palancas situadas en el volante y el F-Pace se dispara hacia delante.

 

Gran motor, con la ya muy probada, rápida y precisa caja de cambios ZF de ocho velocidades. Esta SUV, o crossover (está a mitad de camino entre una y otro), ha llegado para cambiar a la marca. Exceptuando el excelso F-Type, Jaguar siempre ha querido dotar a sus autos con un toque de clasicismo y de respeto al origen. La F-Pace aporta un concepto más juvenil y dinámico, un buen compromiso entre deportividad y uso diario. Y además, su tamaño, entre una BMW X5 y una X3 parece el compromiso ideal para muchas personas. Tiene argumentos para posicionarse de forma sólida en el mercado, más ahora que las personas que compran estos vehículos cada vez quieren más distinción. El F-Pace se la puede dar.

 

 

 

 

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