Dodge Charger R/T 2015: prueba de manejo

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Por Héctor Torres Fotos: Carlos Quevedo Edición para online: Manuel Fernández

 

Paneles nuevos de carrocería acomodan los cambios más significativos, ahí con la parrilla contrastante y la calavera con delineado similar al visto en el Viper. Adentro, un sutil retoque ordena de manera más limpia indicadores e instrumentos, resaltando el diseño de un volante calefactable con sujeción aumentada respecto del liso y resbaladizo en el modelo previo.

 

 

Lo que faltaba

 

Ya casi 10 años han pasado desde que se presentara la reinterpretación del Charger y más que las cuatro puertas que trajo consigo, para el que escribe resultó de mayor contrariedad el empleo de la caja de cinco marchas, una pieza remanente de la alianza con Daimler que si bien podía entenderse al momento, poco tenía que hacer. Después de todo, ¿Cuál es el punto de modernizar un clásico si no se utiliza la tecnología de punta a la mano? La transmisión de ocho velocidades lo resuelve.

 

La ZF 8HP ha sido cariñosamente rebautizada “TorqueFlite” y está propiamente caracterizada recordando al pomo de los ’71 en su empuñadura. Además de exprimir los 370 equinos del 5.7 litros, agrega competencias inéditas al modelo como la función Launch Control, programable entre las 1,500 y 3,500 vueltas y modos de conducción. La gestión es inteligente, ejecuta cambios descendentes bajo frenadas firmes y retiene el corte de inyección si se le opera en “Manual”.

 

No es tan rápida como en otras aplicaciones (BMW, por ejemplo) pero sí notablemente más que la otrora 5G-Tronic, especialmente cuando se acelera a fondo y brilla por su suavidad entre transiciones. A la agilidad condicionada por el balanceo de su masa y una dirección que apunta mejor de lo que comunica, suma reacciones de crecida diligencia, tangibles sobre todo en el pedal derecho. El acierto de integrarla se enfatiza con un sensible aumento en el rendimiento de combustible, guardando las debidas –y realistas– proporciones que un V8 implica.

 

 

Entre dos épocas

 

Sin rivales directos en nuestro país, técnicamente hablando, el Charger sigue siendo único en su género. Quizás algunas ofertas premium empaten el esquema de tracción trasera y ocho pistones, pero rebasan considerablemente la etiqueta.

 

Así, queda en la mira de los amantes de los bloques grandes, o como atrevida opción para el que no encuentra ese toque de personalidad en los sedanes medianos de lujo.

 

 

Unidad probada

584,900 pesos (a junio de 2015)

 

NOS GUSTA

Energía del V8

Nivel de equipamiento

Ineludible diseño

 

NOS GUSTARíA

Más ruido del HEMI

Oferta de paquetes performance

El 392 en la gama

 

 

Resumen técnico

 

MOTOR

Tipo/cilindrada: V8, 5.7 l

Potencia máxima: 370 hp a 5,250 rpm

Par máximo: 536 Nm a 4,200 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Automática, ocho velocidades

Tracción: Trasera

DIMENSIONES

Largo x ancho x alto: 504 x 190 x 147 cm

Distancia entre ejes: 305 cm

Cajuela: 467 litros

Tanque de combustible: 70 litros

Peso vacío: 1,934 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL (a 2,240 msnm)

0 a 400 metros: 15.43 s

0 a 100 km/h: 7.61 s

Rebase 80 a 120 km/h: 4.64 s

Frenado de 100 a 0 km/h: 36.5 m

Consumo medio: 6.64 km/l

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