Citroën reemplazará la suspensión hidroneumática

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Por José Virgilio Ordaz.

 

La suspensión hidroneumática ha sido una parte inherente de la marca francesa Citroën desde mediados de los años cincuenta, cuando se volvió un binomio con el célebre DS.

 

 

Desarrollado en tiempos de la Segunda Guerra Mundial por Paul Magès, un empleado de la compañía sin educación formal, su principio es el de unas esferas metálicas huecas, con la mitad de su capacidad copada por nitrógeno a alta presión y por la otra mitad (separadas ambas por una membrana flexible de goma) con aceite a presión variable regulada por un bomba impulsada por el motor; el sistema no sólo regula la altura y la capacidad de absorción de la suspensión, también la fuerza de los frenos y en algunos casos, la asistencia de la dirección, el cambio de marchas y hasta los cristales.

 

 

Además de una marcha más cómoda en pavimentos en mal estado o con continuos cambios orográficos, la suspensión hidroneumática permitía bondades como seguir rodando aún con una llanta ponchada, sin necesidad de recargar peso en el rin o el eje, nivelándose con las tres ruedas restantes; esta característica le brindó una de sus anécdotas más conocidas: en 1962, el entonces presidente de Francia, Charles De Gaulle, sufrió un atentado perpetrado por un grupo ultraderechista que se oponía a la independencia de Argelia, en el cual el DS en el que viajaba recibió catorce impactos de bala, sin embargo, el auto pudo seguir rodando aún con dos neumáticos desinflados, huyendo del lugar.

 

Pese a esta larga historia, la suspensión hidroneumática, en su versión Hydractive 3+, será la última que equiparán los modelos de Citroën, pues a decir de Linda Jackson, CEO de la firma, en 2017 llegará un nuevo tipo de suspensión “revolucionaria” de la cual no dan más detalles aparte que se ofertará únicamente en los modelos del doble chevrón, lo que podría excluir incluso a su nueva división de lujo DS de este adelanto.

 

 

La ejecutiva aprovechó para señalar que a mediano plazo la marca irá reduciendo su oferta de modelos y variantes de carrocería de 14 a sólo 7, pese a ello, esperan que las ventas se incrementen un 15% al enfocarse en los nichos de mayor demanda, vendiendo 1.6 millones de autos para el 2020; Mathieu Bellamy, director de estrategia de la marca, complementó las declaraciones afirmando que los futuros lanzamientos harán eco del diseño peculiar de modelos como el C4 Cactus o el concepto Aircross, aunque lamentablemente no se mencionó si entre la estrategia de la marca estaba el ampliar su cobertura a otros mercados, México en específico.

 

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