Chevrolet Cruze: prueba de manejo

chevroletcruze09.jpg
chevroletcruze09.jpg

Por Manuel Fernández (Mfer_89)                  Fotos: Carlos Quevedo.

 

El pasado Cruze generaba expectativas por ser la consolidación de Chevrolet en un nicho con verdaderos líderes de la talla de los Corolla y Civic, el más reciente Mazda3 o el exitoso Ford Focus.

 

Como reemplazo del olvidable Optra/Lacetti/Forenza en muchos mercados, el Cruze dejaba atrás la sombra de Daewoo y surgió de la arquitectura Delta con la mano de Opel. El producto final fue una mezcla de características que iban desde un buen chasís y una cabina correcta hasta un motor 1.8 anémico, responsable de quitarle muchísimo brillo al conjunto.

 

 

Años después, aquí tenemos a una segunda generación apegada a esos principios que parecieron funcionar bien: se repite una apariencia no tan fácil de ignorar y una base con genes europeos. La evolución mecánica confirma como única alternativa al motor Turbo que ya venía sustituyendo de manera gradual al mencionado aspirado de tan poca energía. Eso sí, el 1.4 sobrealimentado ahora es de inyección directa y sus números son más favorables (no es el mismo bloque).

 

Es la cabina donde menos evolución notamos en relación al pasado Cruze. El margen de mejora es enorme en ergonomía y detalles de armado. Hay bordes, uniones y superficies que, sencillamente, no están al nivel de otros autos de precio similar. Además, el recubrimiento del techo y su empalme con los postes no se ve tan conseguido. Se prescinde del todo de algún plástico almohadillado y a eso se le suma que aun en la versión tope, el selector y el freno de mano no vienen forrados en piel, defecto menor propio de coches un segmento más abajo. Saca la cara el revestimiento arriba de la guantera y la decoración bitono.

 

 

Otros signos de ahorro están en la postura de mando, sin apoyo lumbar y con las posiciones fijas del respaldo demasiado lejanas entre sí. Al final se va con la suficiente comodidad, si bien para algunos requerirá costumbre el ángulo que forma el respaldo entre la zona inferior y la superior.

 

 

También se extraña un portaobjetos más profundo delante de la palanca de cambios y unos portavasos más grandes, pues más que simples huecos sobre la consola, no hay alguna pieza móvil que se adapte al tamaño del recipiente, como ya ocurre en muchos casos.

 

Otros pormenores a mencionar son el hecho de que se haya prescindido de una quinta cabecera y que en la cajuela se conserven las clásicas bisagras que invaden el espacio de carga al cerrar la tapa. En donde sí se observa un mejor trabajo es en la interfaz MyLink de muy intuitiva navegación a través de una rápida pantalla táctil o en el sólido cierre de las puertas.

 

 

El planteamiento dinámico en este renovado Cruze tiende a compensar un interior muy convencional. Lo primero es la firme suspensión, que más que por dureza, deja sentir con fidelidad el estado del asfalto por el corto recorrido y al bajísimo perfil de llanta en la versión evaluada. El resultado es no tanta suavidad en ciudad (sin pecar de seco o incómodo) y mucho aplomo y confianza en carretera, con poco balanceo en curvas y un control de inercias apto para quienes busquen una conducción más entretenida. En ese sentido se asemeja mucho a su predecesor, salvo una dirección ahora más lenta.

 

El tacto del freno también gana en mordiente y sensación de seguridad al usarlo a velocidades mayores a lo razonable, con gran estabilidad en detenciones de pánico. Que las distancias no sean igual de cortas contra el pasado Cruze creemos se debe más a unas llantas con un caucho orientado a reducir la fricción (y el consumo, por ende) y no a agarrar lo máximo posible.

 

 

Tan buen chasís no tendría gracia sin un buen motor (eso justo pasaba con el desaparecido 1.8) y es ahí donde entra a jugar el 1.4 turbocargado, que suma valiosos caballos acompañados de más torque.

 

En la práctica y a pesar de una respuesta saludable y lineal entre 2,000 y 4,000 rpm, que no pierde demasiada energía hasta el corte que retiene en 6,500 en modalidad manual, los números de aceleración y recuperación fueron menos favorables que en el Cruze Turbo automático equivalente que probamos de la generación pasada (edición impresa 231). No, no es lento en términos absolutos, pero no tiene mucho sentido que siendo más liviano, con un impulsor rodado, teóricamente más poderoso y eficiente y en las mismas condiciones de evaluación, el resultado sea una pérdida en desempeño.

 

 

La caja automática, sin ser la más inmediata en reaccionar al hacer rebajes, funciona bien si es el conductor el que toma el control (faltan unas paletas tras el volante), aunque la suavidad no es su fuerte y transmitía unas marcadas patadas que se manifestaban sobre todo entre tercera y cuarta.

 

El mensaje que nos deja este nuevo Cruze es el de un auto que, conforme avance su vida comercial, puede quedar muy bien posicionado entre sus duros rivales, ya que partiendo de una buena base dinámica, creemos que en apartados como el motor y la transmisión hay capacidad y experiencia de la marca para ir puliendo a este recién lanzado. La cabina podría estar más cuidada, lo lógico sería que llegara al nivel de modernos y recientes contrincantes japoneses o coreanos, cuando en este momento a duras penas le planta la cara a un más descuidado Focus americano. Tiempo al tiempo.

 

Unidad probada

365,200 pesos (a fecha de la prueba)

 

NOS GUSTA

-      Nivel de estabilidad

-      Funcionamiento interfaz MyLink

-      Tacto del freno

 

NOS GUSTARÍA

-      Acabados menos económicos

-      Dirección más precisa

-      Caja más suave

 

Resumen técnico

MOTOR

Tipo/cilindrada: L4, 1.4 l, turbo

Potencia máxima: 153 HP a 5,600 rpm

Par máximo: 240 Nm a 2,000 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Automática, seis velocidades

Tracción: Delantera

DIMENSIONES

Largo x ancho x alto: 466 x 179 x 145 cm

Distancia entre ejes: 270 cm

Cajuela: 419 litros

Tanque de combustible: 51 litros

Peso vacío: 1,335 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL(a 2,240 msnm)

0 a 400 metros: 17.53 s

Rebase 80 a 120 km/h: 7.85 s

Frenado de 100 a 0 km/h: 43.10 m

Consumo medio: 13.05 km/l

 

 

Nuestros destacados