Así es el Experience Center de Porsche

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Por Manuel Fernández Fotos: MF/Porsche

 

Siendo un diverso y sofisticado escenario de pruebas e incluso un pequeño museo, el nuevo Customer Experience Center reúne todo lo necesario para que entusiastas y clientes potenciales se acerquen a todo lo que representa Porsche.

 

En el día vivido dentro de estas instalaciones, cuya construcción costó unos 100 millones de dólares, sin duda lo más atractivo resulta ser la experiencia de manejo de distintos automóviles en sitios diseñados específicamente para exaltar distintas cualidades entre la variedad de productos que hay, sea un sistema de dos o cuatro ruedas motrices, cajas manuales y automáticas, frenos convencionales o cerámicos, controles de tracción y estabilidad o modos de conducción que influyan en componentes como la suspensión o la dirección.

 

 

Para tal fin se dispuso un circuito con curvas ciegas, peraltes y cambios de altura que simula una carretera de montaña, un círculo de concreto pulido con dos tipos de adherencias para aprender a controlar un auto deslizándose, una explanada de cemento con un sistema que la mueve e induce a un sobreviraje y pone a prueba la capacidad de reacción o una pequeña recta para evaluar el sistema Launch Control de la caja PDK, junto a un ejercicio de slalom.

 

Tal como lo podría notar un cliente y sin la necesidad de contar con mayores aptitudes al volante (hay un grupo de instructores capacitados para brindar asistencia), en nuestro caso salió a relucir el enérgico motor y la excelente caja manual del Cayman GT4, el sonido, la contundencia y los impresionantes frenos del 911 GT3, lo valioso del control de estabilidad (PSM) en un 911 Carrera S o un Boxster S aún tratándose de vehículos muy seguros, la brutal aceleración y capacidad de tracción al límite del 911 Turbo o la agilidad de un Targa 4S.

 

 

Pero más allá de estar a bordo de distintos Porsche en condiciones difíciles de replicar en una prueba de ruta en la vía pública alrededor de una agencia convencional, el Customer Experience Center cuenta con un restaurante, un centro de restauración de vehículos antiguos, boutique, simuladores profesionales de carreras en distintos autos de competición (incluye el 919 Hybrid), un gimnasio o un pequeño museo con vehículos históricos provenientes de Alemania que cada seis meses o un año se rotan, siendo la muestra el día de nuestra visita, entre otros, dos unidades del 356 Speedster, un 911 993 de preproducción, uno de los dos 914/8 (ocho cilindros) existentes o coches de carreras como el 959 que estuvo presente en el Dakar o el legendario 917.

 

Para aquellos con una seria intención de adquirir un Porsche, se da la opción de recogerlo en este complejo y de elegir en una sala especializada entre las distintas opciones de pinturas, guarnecidos, materiales y acabados tanto externos como internos, habiendo una muestra de cualquier posibilidad en el catálogo y hasta vehículos extensamente personalizados en exhibición.

 

 

De esta forma, al final se termina ofreciendo una experiencia integral alrededor de lo que es la marca y sus principios, siendo también un lugar estratégico para las operaciones de la compañía en la región. 

 

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