Range Rover Sport, fusión entre Evoque y Range

Con el Range “grande" ya en calle, estaba claro que era el siguiente eslabón de la cadena, pero la casa se había reservado sorpresas. La primera, su estética: no es exactamente no un Range algo más corto, sino un Evoque con alma de puro Range Rover. La segunda, su configuración interior con hasta siete asientos. Y por último, que el Sport se vende con y sin reductora.

Raúl Roncero

Range Rover Sport, fusión entre Evoque y Range
Range Rover Sport, fusión entre Evoque y Range

¿Acaso he querido leer que este Range puede no tener reductora? Sí, has leído bien. Es una muestra más de que los fabricantes materializan tendencias hasta el punto de poder llegar a echar por tierra años y años de tradición. Pero no temas, este nuevo Sport sigue siendo un auténtico Range de pura cepa y seguirá ofreciendo una caja transfer si quieres o necesitas conservar todo su potencial todoterreno.

 

Range Rover SportGiro radical

En realidad, este nuevo Sport da un giro bastante radical sobre a lo que a priori hubieras imaginado que derivaría del Range “grande”, ya en el mercado desde hace unos pocos meses. De nuevo, mandan las tendencias: fusión aquí de elementos que combinan y funcionan bien en el mercado. El Evoque ha pegado fuerte en todo el mundo y aprovechando ese tirón en Range Rover han decidido vincular el diseño del Sport al SUV. Clara interpretación de este estilo en grupos ópticos delanteros, parrilla frontal y, sobre todo, en la línea de techo, descendente desde el cristal delantero al posterior, aunque hay elementos “arquitectónicos” que no llevan a engaño y relacionan al Sport con el último Range Rover: altura y anchura de pilotos, de líneas de tensión laterales, aperturas en aletas… Mismo casco de aluminio para este buque que, en palabras de la marca, es el Range más orientado al asfalto jamás fabricado, aunque el 75 por ciento de las piezas del Sport son diferentes. Volvemos a ver cifras impresionantes, especialmente las que atañen a los pesos. El Sport entrante mueve la friolera de 420 kilos menos que el saliente, así que no es de extrañar que anuncie también emisiones y consumos un 15 por ciento inferior en la gama, fruto también me innumerables mejoras mecánicas.

 

Esta nueva línea es un 8 por ciento más eficaz en penetración aerodinámica, con un Cx de 0,34, gran valor para la huella frontal que atesora. Mide 4,85 metros de longitud, 62 mm más que antes (y  149 menos que el Range Rover), es 55 mm más ancho y su batalla ha crecido la friolera de 178 mm. Apostaban por un uso más polivalente del espacio y en la marca le han dado una vuelta al habitáculo, de nuevo con el fin de seguir tendencias. Ahora el maletero puede esconder una tercera fila de asientos perfectamente enrasada pudiendo ofrecer siete asientos. La marca se refiera a esta configuración como 5 2: sí, son asientos puntuales para salir de un apuro o trasportar adolescentes o niños. Se accede levantando y plegando los asientos laterales de la segunda fila, que por supuesto añade regulación longitudinal en 100 mm para poder ajustar el espacio interior en función de las necesidades. Y hablando de espacio, aquí en esta segunda fila también se ha aumentado el confort al ofrecer más anchura útil y 24 mm más de espacio para las rodillas.

 

Sigamos dentro. Más novedades. Primer Range Rover con Head-Up display, con proyección de información principal al cristal por medio de tecnología láser, dispositivo que de momento no tiene su hermano mayor. Como te he dicho al principio, hay versiones que no tendrán la tecla para activar la reductora aunque sí el dispositivo Terrain Response para seleccionar el modo de conducción más adecuado según las condiciones del terreno. Cristal delantero y salpicadero más inclinado, volante más grueso y de menor diámetro que antes y, en líneas generales, diseño semejante al coche de quien deriva, prestando máxima atención por la calidad, el detalle, los acabados... Infinidad de opciones, tejidos, posibilidad de tener climatizadores de dos, tres o cuatro zonas, 50 por ciento menos de botones. Abruma su contenido, sus posibles opciones. Estoy convencido de que la marca no va a poner dos Range Rover Sport exactamente iguales en la calle, más cuando es un coche que se presta tanto a la personalización. Otro punto importante: según acabado, el cuadro de relojes puede ser analógico, con pantalla central de 5 pulgadas al centro, o digital (el mismo de su hermano mayor), con la gran pantalla TFT totalmente configurable de 12,3 pulgadas y monitor táctil al centro de 8 pulgadas, éste con posibilidad de añadir la tecnología Dual View para visualizar contenidos diferentes para el conductor y pasajero que sin que interfieran las imágenes.

 

Hermano de sangre del Range

Analizando detalles técnicos está claro que es hermano de sangre del Range Rover, no del Evoque. Como decíamos, está íntegramente fabricado en aluminio, suspensiones incluidas. En ellas se esconde una de las claves que hacen del Range Rover un vehículo tan polivalente dentro y fuera del asfalto: la quinta generación de suspensiones neumática, ahora con nueva posición de acceso 10 mm más baja que antes (a 50 mm del suelo), nueva posición intermedia 35 mm más alta sobre la altura de reposo con la que se puede circular hasta 80 km/h, otra adicional con 65 mm extra para conducción off road (antes, sólo una intermedia de 55 mm adicionales), más otra extensión automática o manual para las condiciones más exigentes para llegar a cubrir, en total, un rango de hasta 185 mm de altura de carrocería. También los recorridos de suspensión mejoran hasta 260 mm en el eje delantero y 278 en el trasero. Ángulos de ataque y salida de 33 y 31 grados para el eje delantero y trasero, respectivamente y capacidad de vadeo mejorada en 150 mm, para poder llegar a cruzar “charcos” de hasta 850 mm de altura. Añade este Sport sensores en espejos (Wade Sensing) para avisar de cómo nos arropa el agua que cortamos, por si estamos asumiendo más riesgos de los necesarios.

 

Range Rover SportHay dos sistemas de tracción: el “auténtico” con reductora lleva el mismo diferencial central de discos controlados electrónicamente y puede añadir además un autoblocante trasero activo que vendrá de serie en las motorizaciones de 8 cilindros y será opcional en el resto. La reductora tiene un coeficiente de desmultiplicación de 2,93:1, se puede activar en marcha hasta 60 km/h, tiene un reparto de par inicial de 50/50 variable hasta el 100/0-0/100, con bloqueo del diferencial central al cien por cien. La nueva versión sin reductora emplea un diferencial Tórsen con reparto inicial 42/58 por ciento, pudiendo desviar hasta el 62 por ciento de par al eje delantero y hasta el 78 por ciento al trasero. La dinámica se complementa con el Dynamic Response para minimizar balanceo o desacoplar estabilizadoras en uso off road extremo. Las versiones más potentes cuentan además con Adaptative Dynamics con regulación continuamente variable de amortiguación, ofreciendo además un modo Dynamic de conducción que enfatiza el comportamiento en carretera: actúa sobre frenos, dirección, tarados de suspensión a través del Dynamic Response, varía los parámemtros del diferencial trasero activo y a través de los frenos implementa una distribución vectorial de par transfiriendo más fuerza en curva a las ruedas exteriores.

 

Completan las ayudas, dentro y dentro des asfalto, los sistemas de control de descensos, de arranque en terreno inclinado y en cuesta o los sensores antivuelco. Diferentes cámaras exteriores monitorizan la carretera para controlar cambios involuntarios de carril, leer señales de tráfico o conmutar luces cortas y largas en función de las condiciones de tráfico y vía. 6 sensores de carrocería evitan colisión lateral al maniobrar. Por su parte, el nuevo paquete tecnológico Connected Car extiende el uso del automóvil a las aplicaciones a través de Smartpohe pudiendo comprobar estado del vehículo, localizarlo en caso de robo, llamadas de emergencia y asistencia y posibilidad de incluir una red wifi a bordo.

 

Sistemas de recuperación de energía, Stop&Start o el cambio ZF de ocho relaciones han permitido mejorar enormemente la eficiencia energética, pero de partida, el Range Rover Sport cuenta con una mejorada gama de motores, todos ellos derivados de su hermano mayor. En Diesel, doble oferta en el momento del lanzamiento, el 3.0 V6 con doble sobrealimentación secuencial desdoblado en dos niveles de potencia: 258 CV para el TDV6 y 292 CV para el SDV6, en ambos casos con 600 Nm de par. Más adelante llegará el TDV8 de 339 CV y 700 Nm de par. En gasolina, 5.0 V8 Supercharged de inyección directa, con 510 CV, un verdadero dragster capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5 segundos. Para 2014 se espera el híbrido con la misma tecnología anunciada en el Range Rover mayor mientras que la marca también oficializa el plantearse una versión de acceso con motor de 4 cilindros

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