Vuelven los distintivos autonómicos a las matrículas

El Ministerio del Interior estudia incluir de nuevo los distintivos autonómicos en las matrículas de todos los vehículos. Todas las fuerzas políticas, salvo el PP, parecen aplaudir la propuesta. Sin embargo, casi todas las asociaciones del sector avisan de los peligros de la medida.

Vuelven los distintivos autonómicos a las matrículas
Vuelven los distintivos autonómicos a las matrículas

Año 2000. El entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, quitaba –a golpe de decreto- los distintivos autonómicos de las matrículas. Nuestros coches decían adiós a siglas como AV, SG, B, M... Se pasaba a placas que combinaban letras y números, pero que no indicaban la procedencia de los vehículos. Se argumentaba que las combinaciones estaban a punto de terminar. Además, la Unión Europea exigía la inclusión del distintivo EU, así como del país miembro donde se había matriculado el vehículo. Los nacionalistas se quejaron por llevar una “E" de España en sus coches. Muchos contraatacaron e incluyeron de forma ilegal distintivos como “CAT" (en el caso de Cataluña). Incluso proliferaron las pegatinas para indicar el origen del coche. Ahora, cuatro años después y con los socialistas en el Gobierno, hay vuelta atrás. Todavía no se sabe cómo será el distintivo autonómico: se baraja un pequeño escudo entre los números de la matrícula. Sería una medida similar a la adaptada en Alemania, donde las matrículas incorporan un distintivo del “land". El ministro del Interior, José Antonio Alonso, sólo ha adelantado que se regulará por ley: así tendrá que contar con el apoyo de las Cortes y será exigible en todo el territorio nacional. Casi todos los grupos políticos –con CiU a la cabeza- han aplauido la medida, por ser “un paso adelante hacia el reconocimiento de la España plural", según afirman los catalanes. El Partido Popular, por el contrario, es el único que muestra su descontento: “Es una frivolidad", apunta su diputado Federico Subirón, y sólo responde a que Zapatero sigue una doctrina “de decirle que sí a todo el mundo". Automovilistas Europeos ha reflejado a la perfección el sentir de la mayoría de asociaciones del sector: “Es una vuelta al pasado que no responde al interés de los verdaderos interesados, los conductores, sino al capricho de un puñado de políticos", afirman. 1.- Un lastre para el mercado de vehículos de segunda mano: encontraremos más dificultades para vender nuestro coche fuera de nuestra comunidad. “Creará mercados estancos", asegura la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos (Ganvam). El año pasado se vendieron 1.200.000 coches de segunda mano. Es un sector muy importante para la economía española, ya que mueve cada ejercicio más de seis mil millones de euros. También coinciden en las quejas los fabricantes. Desde Anfac se apunta que “las matrículas deben ser neutras, como en el modelo actual, porque si marcas la procedencia del automóvil, sólo consigues su devaluación". 2.- Actos vandálicos: “Si no se identifica el vehículo se evitan, además, actos de vandalismo", señalan desde Ganvam. Siempre que han cambiado las matrículas, se han registrado amplios movimientos de rechazo. No es raro las denuncias por coches dañados cuando circulan fuera de su provincia. También fue bastante polémico cuando se hizo la “E" de España obligatoria: muchos conductores protestaban porque, cuando viajaban a Portugal, la Policía aumentaba su celo sancionador con ellos. 3.- Identificarse como uno quiera. La Asociación Española de la Carretera aporta una idea para acabar con la polémica: que cada usuario ponga “una pegatina donde le plazca". En los últimos meses, se ha vivido un movimiento reivindicativo de la nacionalidad catalana gracias a las pegatinas de los coches. En Cataluña proliferan las de los burros en los maleteros de los vehículos. Se calcula que unos 50.000 automóviles circulan ya con este adhesivo, una pegatina que intenta eclipsar a la del ya veterano toro de Osborne. Además del toro y del “guará" (el burro autóctono catalán), se han puesto de moda unos distintivos con forma de gato, bautizados como CATiGAT juegan con el nombre del animal en inglés (CAT) con las siglas de Cataluña. 4.- Mucha confusión: Cuando se apruebe la nueva matrícula, circularán cuatro modelos diferentes. Los coches nuevos llevarán los distintivos regionales. Además, estarán las placas antiguas, aquellas que llevan indicativos provinciales, cuatro números y una o dos letras (dependiendo de la provincia). Convivirán con las que ahora están en vigor (las impuestas en el año 2000): las de la banda azul a la izquierda y la letra E, además de cuatro números y tres letras. Tampoco hay que olvidarse que, antes de que se impusieran estas últimas matrículas, se dejó a los que poseían coches antiguos que añadieran la banda europea. Acaba de llegar un comunicado firmado por la Asociación de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (ANESDOR), la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles (ANIACAM), la Federación de Asociaciones de Concesionarios (FACONAUTO), la Federación Catalana de Vendedores de Vehículos a Motor (FECAVEM), el Real Automóvil Club de España (RACE), la Asociación Española de Fabricantes de Equipos y Componentes (SERNAUTO) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor Reparación y Recambios (GANVAM). Están todos y todos afirman que "la introducción de un distintivo autonómico en las placas de matrícula significaría un paso atrás".

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