Volkswagen quiere una Seat más "agresiva"

Seat y Audi, junto a la deportiva Lamborghini, se verán encuadradas en una división que varios analistas del sector han dado en llamar "agresiva", en un intento por parte del consorcio Volkswagen de revigorizar la imagen individual de cada una de las seis marcas de su propiedad. Un segundo grupo, con Bentley, Skoda y Volkswagen, seguirá, en contraposición, una estrategia más conservadora.

Volkswagen quiere una Seat más "agresiva"
Volkswagen quiere una Seat más "agresiva"

El líder europeo entre los fabricantes de automoción, el grupo Volkswagen, pretende replantear su política de marcas, separando sus seis enseñas en dos divisiones, en un intento de reavivar ciertas líneas necesitadas de un "soplo de aire fresco", como Audi o Seat. La noticia ha surgido este fin de semana a través de varios expertos del sector, quienes mantuvieron un encuentro con el miembro del consejo directivo del consorcio Bernd Pischetsrieder, el pasado viernes.

Según estos, Volkswagen estaría considerando centrar el diseño y las actividades de márketing en dos grupos: uno más agresivo y otro más conservador. El primero de ellos incluiría las marcas Lamborghini, Audi, y la española Seat. Dentro de la división "conservadora" se englobaría a las firmas Volkswagen, Bentley y Skoda.

Los primeros signos de este cambio, continúan estas mismas fuentes, podrán ser vistos en el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt, cuando serán presentados tanto el nuevo Polo, como el nuevo Tango, de Seat.

Este anuncio oficioso pone fin a meses de especulaciones, alentadas por la propia compañía, sobre una profunda renovación de la misma. Aun así, el grupo germano ha declinado realizar comentario alguno sobre lo dicho por Pischetsrieder.

No obstante, sus palabras son siempre referente para los especialistas sobre el futuro de la compañía ya que se le considera el sucesor natural del actual presidente de Volkswagen, Ferdinand Piech, quien está a punto de retirarse.

Repercusiones positivas para Seat
La mayoría de los expertos coincide en señalar que la decisión vislumbrada por Pischestrieder es la más adecuada para la recuperación de la compañía o, al menos, mejor que la actual estrategia adoptada de aplicar una imagen común a todas sus firmas. A su juicio, si bien ha recortado gastos de producción, ha provocado un efecto de "canibalización", entendido como la pérdida de identidad de sus marcas individuales, especialmente de Seat y Audi.

Para la firma española, este intento de revitalización, anunciado desde de Wolsburgo, tendrá importantes repercusiones. Así, se espera que el prototipo Tango, un biplaza convertible, sea construido en serie. Para ello, se alargaría su longitud hasta los 4 metros y se encargaría su diseño final a un especialista italiano.