Volkswagen Fox

No parece un coche de vanguardia: es pequeño, ciudadano, versátil, va dirigido sobre todo a jóvenes y dicen que no será muy caro. Vaya, que como él hay muchos. Sin embargo, para distinguirse y hacerlo “puntero", Volkswagen ha elaborado una originalísima campaña de lanzamiento.

Volkswagen Fox
Volkswagen Fox

Así pues, el Fox parece un coche relativamente interesante, de calidad, sin innovaciones técnicas ni soluciones de espacio que no se hayan visto antes en sus competidores del mismo segmento e incluso en otros vehículos de Volkswagen. Vamos, que el producto que la marca alemana quiere vender como una avanzadilla para jóvenes de hoy no tiene en sí mismo valores juveniles, ni siquiera rasgos que le permitan singularizarse frente a su potencial clientela. Así las cosas, Volkswagen ha recurrido a sus expertos en márketing para que se ocupen de cargar al Fox con los atributos de moda: juventud, vida urbana, movilidad fácil, ecología, libertad… La respuesta de los expertos se llama “Proyecto Fox" y tiene tres escenarios: el Hotel Fox, el Club Fox y el Estudio Fox, todos en la ciudad de Copenhague, en Dinamarca. Se trata de una campaña para promocionar a jóvenes artistas, diseñadores, cocineros y profesionales de la hostelería. Según los portavoces de la marca, “el proyecto es una forma de promocionar nuevos talentos impulsando potenciales carreras, creando una comunidad de gente comprometida y fomentando el placer de vivir y aprender". Es un tipo de iniciativa que VW ha puesto en marcha en los últimos tiempos en otros formatos; de hecho, el año que viene se inaugurará el primer centro universitario de la empresa, AutoUni, en la ciudad de Wolfsburg.El Hotel Fox se llamaba Park Hotel hasta que, hace cuatro meses, Volkswagen y la familia Brochner, que regentaba este hotel en Copenhague, decidieron invitar a 21 artistas jóvenes de toda Europa para que decoraran cada una de las 61 habitaciones. Hoy este establecimiento tiene 61 cuartos únicos, expresión de las ideas estéticas de estos artistas. Para favorecer que sean ocupados por jóvenes viajeros, el Fox se ha comprometido a mantener precios populares.

El Club Fox es el espacio donde los jóvenes chefs exhiben sus artes culinarias ante los comensales más críticos. En el Estudio Fox –definido como “un lugar de encuentro para jóvenes creadores"- se han transformado ocho ejemplares del nuevo coche de Volkswagen en curiosas recreaciones sobre ruedas y los fines de semana este antiguo almacén se transforma en un laboratorio de ideas abierto a todo el mundo.¿Es esta una nueva estrategia para vender coches a un determinado segmento de compradores? Y, de ser así, ¿funcionará? A partir de mayo, habrá que estar muy atentos a las estadísticas de ventas…

Así pues, el Fox parece un coche relativamente interesante, de calidad, sin innovaciones técnicas ni soluciones de espacio que no se hayan visto antes en sus competidores del mismo segmento e incluso en otros vehículos de Volkswagen. Vamos, que el producto que la marca alemana quiere vender como una avanzadilla para jóvenes de hoy no tiene en sí mismo valores juveniles, ni siquiera rasgos que le permitan singularizarse frente a su potencial clientela. Así las cosas, Volkswagen ha recurrido a sus expertos en márketing para que se ocupen de cargar al Fox con los atributos de moda: juventud, vida urbana, movilidad fácil, ecología, libertad… La respuesta de los expertos se llama “Proyecto Fox" y tiene tres escenarios: el Hotel Fox, el Club Fox y el Estudio Fox, todos en la ciudad de Copenhague, en Dinamarca. Se trata de una campaña para promocionar a jóvenes artistas, diseñadores, cocineros y profesionales de la hostelería. Según los portavoces de la marca, “el proyecto es una forma de promocionar nuevos talentos impulsando potenciales carreras, creando una comunidad de gente comprometida y fomentando el placer de vivir y aprender". Es un tipo de iniciativa que VW ha puesto en marcha en los últimos tiempos en otros formatos; de hecho, el año que viene se inaugurará el primer centro universitario de la empresa, AutoUni, en la ciudad de Wolfsburg.El Hotel Fox se llamaba Park Hotel hasta que, hace cuatro meses, Volkswagen y la familia Brochner, que regentaba este hotel en Copenhague, decidieron invitar a 21 artistas jóvenes de toda Europa para que decoraran cada una de las 61 habitaciones. Hoy este establecimiento tiene 61 cuartos únicos, expresión de las ideas estéticas de estos artistas. Para favorecer que sean ocupados por jóvenes viajeros, el Fox se ha comprometido a mantener precios populares.

El Club Fox es el espacio donde los jóvenes chefs exhiben sus artes culinarias ante los comensales más críticos. En el Estudio Fox –definido como “un lugar de encuentro para jóvenes creadores"- se han transformado ocho ejemplares del nuevo coche de Volkswagen en curiosas recreaciones sobre ruedas y los fines de semana este antiguo almacén se transforma en un laboratorio de ideas abierto a todo el mundo.¿Es esta una nueva estrategia para vender coches a un determinado segmento de compradores? Y, de ser así, ¿funcionará? A partir de mayo, habrá que estar muy atentos a las estadísticas de ventas…

Así pues, el Fox parece un coche relativamente interesante, de calidad, sin innovaciones técnicas ni soluciones de espacio que no se hayan visto antes en sus competidores del mismo segmento e incluso en otros vehículos de Volkswagen. Vamos, que el producto que la marca alemana quiere vender como una avanzadilla para jóvenes de hoy no tiene en sí mismo valores juveniles, ni siquiera rasgos que le permitan singularizarse frente a su potencial clientela. Así las cosas, Volkswagen ha recurrido a sus expertos en márketing para que se ocupen de cargar al Fox con los atributos de moda: juventud, vida urbana, movilidad fácil, ecología, libertad… La respuesta de los expertos se llama “Proyecto Fox" y tiene tres escenarios: el Hotel Fox, el Club Fox y el Estudio Fox, todos en la ciudad de Copenhague, en Dinamarca. Se trata de una campaña para promocionar a jóvenes artistas, diseñadores, cocineros y profesionales de la hostelería. Según los portavoces de la marca, “el proyecto es una forma de promocionar nuevos talentos impulsando potenciales carreras, creando una comunidad de gente comprometida y fomentando el placer de vivir y aprender". Es un tipo de iniciativa que VW ha puesto en marcha en los últimos tiempos en otros formatos; de hecho, el año que viene se inaugurará el primer centro universitario de la empresa, AutoUni, en la ciudad de Wolfsburg.El Hotel Fox se llamaba Park Hotel hasta que, hace cuatro meses, Volkswagen y la familia Brochner, que regentaba este hotel en Copenhague, decidieron invitar a 21 artistas jóvenes de toda Europa para que decoraran cada una de las 61 habitaciones. Hoy este establecimiento tiene 61 cuartos únicos, expresión de las ideas estéticas de estos artistas. Para favorecer que sean ocupados por jóvenes viajeros, el Fox se ha comprometido a mantener precios populares.

El Club Fox es el espacio donde los jóvenes chefs exhiben sus artes culinarias ante los comensales más críticos. En el Estudio Fox –definido como “un lugar de encuentro para jóvenes creadores"- se han transformado ocho ejemplares del nuevo coche de Volkswagen en curiosas recreaciones sobre ruedas y los fines de semana este antiguo almacén se transforma en un laboratorio de ideas abierto a todo el mundo.¿Es esta una nueva estrategia para vender coches a un determinado segmento de compradores? Y, de ser así, ¿funcionará? A partir de mayo, habrá que estar muy atentos a las estadísticas de ventas…