Volkswagen ficha un “hombre cuchillo”

Hace unos años, la prensa especializada apodaba “Knive" (Navaja) a un alto ejecutivo de Ford empeñado en cortar y recortar cada vez más los costes de la empresa. Ahora, Volkswagen ha fichado su propio “hombre cuchillo", Wolfgag Bernhard.

Volkswagen ficha un “hombre cuchillo”
Volkswagen ficha un “hombre cuchillo”

Bernhard es un hombre formado en el grupo DaimlerChrysler, donde fue “número dos" de la división americana de la compañía, puesto en el que se labró una merecida fama de hombre duro especializado en reducir los costes, un auténtico “cuchillo".

Apuesto y audaz, Bernhard , de 44 años, llega a Volkswagen para ocupar un puesto en el comité de dirección, se entiende que enfocado a pilotar la reestructuración de la compañía y la reducción de gastos que se ha puesto en marcha. Después, a la altura de 2006, será nombrado director de la marca Volkswagen. Para esa fecha, según explica el presidente, Bernd Pischetsrieder, el grupo ya se habrá organizado perfectamente en divisiones (deportiva, lujosa…) y el nuevo ejecutivo será el hombre ideal para guiar los pasos de la marca embrión del consorcio, Volkswagen.

“Nos alegramos mucho de haber logrado con Bernhard la contratación de un conocedor del mercado y un experimentado gestor de empresas automovilísticas", asegura Pischetsrieder. Lo cierto es que el nuevo “hombre duro" llega a la casa alemana en un momento muy delicado. Se negocia un complicadísimo convenio con la plantilla, que amenaza con huelgas como respuesta a las amenazas de despidos que ha planteado la empresa. Ayer se supo que los trabajadores están dispuestos a reducir los costes a cambio de que se les garantice el empleo, mientras que hoy se ha dado a conocer que entre 1.000 y 5.000 empleados pasarán a depender de empresas de trabajo temporal. Esta última maniobra supone que un importante número de trabajadores pase a la plantilla de ETT Autovision, una empresa de trabajo temporal que Volkswagen tiene a medias con el ayuntamiento de Wolfsburg, la ciudad donde está su sede, en el noroeste de Alemania.
La maniobra supone que los trabajadores acepten un sueldo un 15 por ciento inferior y, por supuesto, dejan de pertenecer a la plantilla de Volkswagen. La llegada de Bernhard se ha producido tras un extraño laberinto de idas y venidas que lo han llevado desde la sede de DaimlerChyrsler a la de Volkswagen. Este ejecutivo había fichado por DC y se le había encomendado la difícil tarea de aligerar las pérdidas de Chrysler en el año 2000. Allí logró el éxito de acabar con la sangría económica que era la vieja empresa de Detroit y, de paso, cerró varias factorías y puso en la calle a 26.000 empleados.Aquellos logros le valieron una reputación brillante dentro de la empresa, motivo por el que, en primavera de este año, se le ofreció el gobierno de la marca bandera de la casa germanoestadounidense, Mercedes. Sin embargo, su entrada en Mercedes estuvo precedida de agrias polémicas con los sindicatos, que no querían que Bernhard tomase el mando. Al final, en DC cambiaron de idea y encomendaron Mercedes a Eckhard Cordes, movimiento que forzó la salida de Bernhard de la compañía. Desde ese momento, se dispararon los rumores que le colocaban en General Motors y en Volkswagen, destino que, al final, ha sido el definitivo.

Los mejores vídeos