Volkswagen doma a los tigres asiáticos

Mientras las marcas asiáticas tratan de asentarse en Europa y las americanas se recuperan de la crisis, Volkswagen lo ha visto claro: la zona de Asia y Pacífico crecerá sin parar en los próximos años. A ella destinará 306.000 millones de pesetas.

Un 87 por ciento de ese dinero, más de 266.000 millones de pesetas, se destinará a China. Desde que ha ingresado en la Organización Mundial del Comercio, uno de los grandes logros de Bill Clinton, el gigantesco país asiático es una de las presas más codiciadas por las multinacionales.
Volkswagen lleva tiempo ya en China. El año pasado vendió allí 17.451 unidades del Audi A6 y más de 30.000 Passat. Con las nuevas expectativas comerciales que se abren en el país comunista, estas cifras se dispararán.
La marca sabe que los chinos van a comprar decenas de miles de coches en los próximos años y quiere estar bien colocada en el reparto de ese pastel. "Vemos las enormes posibilidades que ofrecerá la liberalización del mercado chino y estamos dispuestos a responder a ellas, principalmente con nuevos modelos", asegura Robert Buchelhofer, presidente de Volkswagen para Asia y Pacífico.
Buchelhofer, que hoy ha presentado en Singapur las cifras de la compañía en aquella zona, se muestra entusiasmado. Para China, ve la opción de fabricar un nuevo modelo de tipo utilitario y barato, un nuevo "coche del pueblo", pero para un país que sale del aislamiento. Aún no se ha decidido nada, pero la compañía lo estudia. "Si se comprueba que esa demanda existe", dice Buchelhofer, "lo fabricaremos".
En China, Volkswagen es la marca que más coches vende, con 336.000 unidades matriculadas en 2000, un 6,5 por ciento más que en 1999. Controla una cuota del 54 por ciento del mercado y sólo la filial de Shanghai ya vende 222.000 coches, cifra que esperan llevar hasta los 450.000 en cinco años.

Correas alemanas para tigres asiáticos
En general, 2000 fue un gran año para la marca alemana en esa zona, dominada siempre por los "tigres" económicos de Asia. 430.000 vehículos vendidos en la zona, un 10 por ciento más en 1999, y una cuota general de mercado del 5,6 por ciento sitúan a Volkswagen como una de las marcas mejor situadas de cara a la batalla que vendrá para controlar la distribución de coches en una región tan grande.
En Japón, la gran potencia de la zona junto con Corea, Volkswagen ya ha hundido sus raíces con firmeza. El Polo acaba de ser nombrado coche del año por la prensa japonesa y, durante el año pasado, vendió más de 58.000 unidades. Sumando todas sus marcas, el grupo copa el 21,9 por ciento de las ventas locales. Su responsable regional cree que las matriculaciones se duplicarán en los próximos cinco años, gracias al empuje de las ventas de los modelos de alta calidad, muy demandados por los japoneses.
En el área sudeste, la compañía ha crecido un 28 por ciento, según sus datos. Con base en Singapur, sus ventas para toda esa región se situaron en 30.000 unidades.
Para la zona del Pacífico, la cifra se ha quedado en 16.000, de las que 7.300 fueron a Australia y 4.600 a Taiwan.
Para seguir así, Volkswagen acaba de firmar acuerdos con importadores de Corea del Sur y Taiwán, y ha abierto exposiciones en Filipinas y Brunei. En 2001, además, consolidará su expansión en Malasia e Indonesia. Por si fuera poco, Tailandia ya tiene una fábrica donde, además de la marca local Yontakrit, se fabrican los Passat y los Audi A6.