Una treintena de fallecidos en las carreteras españolas

Cortesía, serenidad y responsabilidad al volante, ingredientes básicos, según la Iglesia española, para reducir el número de accidentes en nuestro país.

Entre las 15 horas del pasado viernes y las 24 horas del domingo se registraron en las carreteras españolas un total de 26 accidentes mortales. Como consecuencia de estos siniestros, un total de 30 personas perdieron la vida, 21 más resultaron heridas graves y 20, heridas de carácter leve.

El día más trágico fue el sábado, jornada en la que catorce personas perdieron la vida al verse involucradas en una decena de accidentes. En estos mismos siniestros resultaron heridas de carácter grave cinco personas y doce más de carácter leve.

Durante la tarde del viernes se registró tráfico lento y retenciones en la salida de los principales núcleos urbanos en dirección a las zonas de ocio. La tarde del domingo, sufrió las retenciones al revés, desde las zonas de ocio a las grandes urbes, habilitándose, como es normal en estos casos, carriles de sentido contrario al habitual.

Mientras, la Iglesia ha pedido a sus feligreses "prudencia", según palabras del Pontífice. Para la Iglesia española, lo importante es hacer desaparecer los puntos negros en las carreteras y sobre todo "hacer mejorar al hombre". Según el obispo Benavente, "tenemos que lograr que nuestras carreteras sean arterias por donde discurre la salud y la vida".