Una huelga paraliza la producción de automóviles en Australia

La producción de automóviles en Australia está paralizada. La culpable de esta situación es la huelga declarada por el AMWU, el principal sindicato de los sectores productivos del país.

La producción de los principales fabricantes del país ha alcanzado mínimos históricos. Más de 12.000 trabajadores, pertenecientes a Ford, Mitsubishi y Holden (subsidiaria de General Motors) han secundado la huelga este viernes. A ellos hay que sumar unos 300 de la principal suministradora de columnas de dirección y otro centenar de empleados de otras dos compañías de componentes del país.

El sindicato AMWU demanda que se establezca un fondo monetario de confianza para proteger los derechos de los trabajadores cuando una compañía tenga que cerrar. En los últimos años, varias empresas han abandonado sus operaciones en Australia sin abonar a los empleados las cantidades correspondientes a salarios, pensiones, vacaciones o indemnizaciones por desempleo.

La central sindical ha anunciado que están pendientes de renegociar 600 acuerdos en el sector en las próximas semanas y ha amenazado con extender las huelgas a las industrias de la aviación, acero, ferrocarriles y alimentación.

Las huelgas nunca vienen bien a los políticos, pero en este caso mucho peor. El primer ministro australiano, John Howard, está en negociaciones con los dirigentes de Mitsubishi con el fin mantengan sus operaciones en Australia. "No hemos tenido movimientos sindicales en los últimos años; es mala suerte que suceda esto ahora", ha comentado el máximo responsable de la política australiana.

Mitsubishi se queda
Respecto a este tema, hay que señalar que la actuación de Howard está dando sus frutos. Hace apenas unas horas, el primer ministro ha anunciado que Mitsubishi le ha confirmado que no abandonarán Australia y que va a invertir 36,4 millones de dólares (unos 686.000 millones de pesetas) en la factoría que tiene la marca automovilística en Adelaida.