Una Comisión del PE apoya mantener las ayudas del FEAG frente a opositores

La Comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento Europeo (PE) se mostró favorable hoy en mantener el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) durante el período 2014-2020, unas ayudas cuya continuidad está en peligro debido a la oposición de un grupo minoritario de Estados miembros.

La Eurocámara aprobó hoy con 35 votos a favor, dos en contra y tres abstenciones un informe que modifica la propuesta inicial del Ejecutivo comunitario, con objeto de acercar posturas con el grupo de diez países reacio al mantenimiento de las ayudas, entre los que se encuentran Alemania, Austria, Holanda o el Reino Unido, según indicaron fuentes parlamentarias.

España es favorable a su continuidad al tratarse de uno de los principales países beneficiarios de estos fondos, destinados a financiar la reinserción laboral de los trabajadores afectados por despidos masivos a causa de la deslocalización de las empresas o de la crisis económica.

El informe, elaborado por la eurodiputada liberal irlandesa Marian Harkin, pretende hacer los fondos más atractivos para los países con novedades como aumentar la tasa de cofinanciación del FEAG desde el actual 50 % hasta el 60 %.

Esto supone que los Estados miembros que soliciten ayudas para grupos de trabajadores despedidos tendrían que aportar el 40 % del volumen total de ayudas, un porcentaje que se reduciría al 30 % si las subvenciones están destinadas a regiones beneficiarias de fondos de cohesión.

Además, la propuesta del PE incluye ampliar la proporción hasta un 80 % a cargo de la UE y un 20 % para las autoridades nacionales si se trata de países que estén bajo programas de ayuda financiera de la UE, como es el caso de Irlanda, Grecia y Portugal.

La Eurocámara también apoya mantener la llamada 'excepción de la crisis', que permite que estas ayudas inicialmente concebidas para paliar los efectos de la globalización económica o la deslocalización se apliquen también a despidos masivos motivados por la coyuntura económica.

No obstante, el informe precisa que las ayudas sólo podrían aplicarse a despidos causados por 'crisis o circunstancias inesperadas'.

Otra de las novedades importantes es que se contempla la posibilidad de que los trabajadores autónomos o los agricultores se beneficien del FEAG, aunque para éstos últimos el reglamento aún debe ser precisado.

Pese a estos cambios destinados a avanzar en las negociaciones entre la Eurocámara y los Veintisiete, las antes citadas fuentes se mostraron 'muy preocupadas' sobre el futuro del FEAG.

Añadieron que la Eurocámara se plantea expresar su 'apoyo contundente' a los fondos en la sesión plenaria de finales de mes, con objeto de ejercer 'una mayor presión política' sobre los países reacios a mantenerlos.

Los diez países que actualmente se oponen -un grupo suficiente para bloquear la iniciativa en el Consejo Europeo- basan su rechazo en que ya existen otras ayudas europeas que cumplen la misma función, como el Fondo Social Europeo (FSE).

En paralelo a estas negociaciones sobre el mantenimiento del FEAG para 2014-2020, los Estados miembros tratarán de cerrar antes de finales de año las partidas presupuestarias del marco financiero plurianual, de las que dependerá la dotación con la que contará dicho fondo para el mismo período, en caso de que salga adelante.

La propuesta de la Comisión Europea contempla atribuir al fondo 3.000 millones de euros hasta 2020, de los que no podrían ir al sector agrícola más de 2.500 millones.

España es el segundo país de la UE después de Irlanda donde más trabajadores se han beneficiado de las ayudas del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización desde la creación en 2007 de ese instrumento, según el último informe anual de la CE sobre el uso de estas ayudas, que incluye datos hasta 2010.

En ese año, más de 9.600 trabajadores, procedentes sobre todo del sector del automóvil y de la industria textil y del azulejo, obtuvieron asistencia en España.