Un gran consorcio japonés de capital mixto buscará el reflote de Renesas

Un grupo de grandes empresas japonesas, entre ellas Toyota Motor y Panasonic, planea crear un fondo que contará con respaldo estatal para reflotar al fabricante de chips Renesas Electronics, que lleva siete años consecutivos en pérdidas.

Este consorcio, en el que también participarán otros como Nissan, Honda, Canon y el fabricante de robótica Fanuc, invertiría más de 100.000 millones de yenes (unos 985 millones de euros) para hacerse con una mayoría del capital de Renesas antes de fin de año, según el diario económico Nikkei.

El objetivo es asegurar un suministro estable de los microcontroladores de alta gama fabricados por Renesas, que se utilizan en numerosas aplicaciones que van desde la automoción a la electrónica de consumo o la maquinaria industrial.

El consorcio estará liderado por la Red de Innovación de Japón, una sociedad de capital mixto, y presentará un plan de inversión a partir del mes que viene a los actuales accionistas de Renesas (NEC, Hitachi y Mitsubishi Electric).

Entre las firmas que prevén sumarse a la operación se encuentran también fabricantes de componentes como Denso y Keihin, al tiempo que podría invitarse a participar a compañías extranjeras como la alemana Bosch, añade Nikkei.

Renesas, afectada por el desplome del sector de chips de sistemas, ha registrado siete ejercicios consecutivos de pérdidas netas y prevé concluir en números rojos también este año fiscal 2012.

Hasta el momento sus tres principales accionistas y varios bancos han facilitado a la compañía unos 100.000 millones de yenes (985 millones de euros) para que lleve a cabo una reestructuración a gran escala, que incluirá un recorte de unos 5.500 empleos y la venta de 19 factorías en Japón.

Además, Renesas está en conversaciones con Fujitsu y Panasonic para integrar sus operaciones de chips de sistemas y reducir costes.

A finales de agosto, la compañía estadounidense de inversión Kohlberg Kravis Roberts (KKR) propuso una inversión similar a la que ahora plantea el consorcio nipón para hacerse con Renesas.

Sin embargo, habría puesto como condición cambios integrales en el consejo de administración y la obtención de nuevos créditos de los acreedores, lo que suscitó el temor a que una remodelación a fondo hiciera peligrar el suministro de microcontroladores.