Un accidente vuelve a colapsar Madrid

Un pequeño accidente en una de las entradas a la capital ha bastado para colapsar el tráfico en la ciudad casi por completo. Aunque el siniestro ha tenido lugar en la Avenida de América, junto a la salida hacia la A-2 (carretera de Barcelona), el embotellamiento llega a la A-6 (carretera de La Coruña).

Nuevo colapso circulatorio en Madrid: un pequeño accidente ocurrido en plena hora punta (a las 7:05 horas) en la entrada a la capital desde la A-2 está provocando graves retenciones en la ciudad, explica elmundo.es El siniestro, en el que sólo se ha registrado un herido leve, ha tenido lugar en la Avenida de América. Casi cuatro horas después, el tráfico es muy intenso en zonas céntricas como Cristo Rey, Atocha, Paseo de las Delicias y Castellana.El SAMUR se ha desplazado hasta el lugar de los hechos y ha cortado durante algunos minutos uno de los tres carriles de la vía, lo que ha bastado para provocar el caos: Las calles de Velázquez, Francisco Silvela, María de Molina, Cea Bermúdez, José Abascal o Doctor Esquerdo han soportado fuertes embotellamientos. La situación ha obligado a la Policía Municipal a cerrar el túnel que enlaza la Castellana con Avenida de América, con el fin de evitar que los vehículos se quedaran atrapados en su interior.Se trata de una de las primeras promesas electorales del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y por fin comienza a tomar forma. A finales de este año se iniciarán las obras que permitirán recuperar la plaza de Santo Domingo y convertirla en un eje peatonal que llegue hasta Callao, zona que también será para los viandantes.Los trabajos empezarán enterrando el aparcamiento de Santo Domingo. En superficie quedarán 3.500 m2, que se destinarán a jardines. Un año y medio después (en la primavera de 2007, durante un teórico nuevo mandato de Gallardón), la peatonalización comenzaría a extenderse y, desde la calle Preciados, llegará a la plaza de Callao, que sólo permitirá el tráfico de vehículos de emergencia, de servicios y la carga y descarga (de 23 a 11 horas). La calle Jacometrezo -donde se instalarán todas las paradas de autobuses de la zona- y el ramal este de la cuesta de Santo Domingo dejarán pasar a los coches de los vecinos y a aquellos que vayan al aparcamiento de Santo Domingo. Los que quieran bajar hacia la plaza de Isabel II tendrán que hacerlo por el ramal oeste de la cuesta.Las modificaciones previstas obedecen a varios factores: densidad extrema de circulación en el área, desorden debido a la confluencia de varias actividades comerciales y horarios, ausencia de jardines y la presencia del aparcamiento en superficie, que se “come" buena parte de la plaza.“El centro de Madrid tendrá un gran eje peatonal que enlazará la Gran vía, el Palacio de Oriente y el Teatro Real, articulando una de las zonas más emblemáticas de la ciudad y dando una nueva perspectiva al peatón", ha asegurado el alcalde.El Ayuntamiento convocará un concurso de ideas en colaboración con el Colegio de Arquitectos de Madrid. Según Ruiz-Gallardón, las obras en superficie que ya afectan a estas calles (las que trabajan en la ampliación de la línea 3 de metro) estarán finalizadas antes de que empiece la peatonalización de Callao.El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado una inversión de 40 millones de euros que mejorará algunas vías de la región. Entre las actuaciones que se realizarán está prevista la construcción de un túnel bajo la carretera de Toledo (A-42), en dirección a Fuenlabrada, para evitar los atascos que se producen en la glorieta que enlaza con la M-506.Las actividades de carga y descarga en Madrid quedarán reguladas mediante los parquímetros que ya existen en buena parte de la capital, según explica el diario “ABC". Los conductores de estos vehículos tendrán que colocar el ticket correspondiente en el parabrisas de sus furgonetas o camiones, con el fin de que los controladores puedan comprobar cuánto tiempo llevan en la misma plaza. Así, aumentará la rotación en las zonas destinadas a estas actividades.

Esta medida está incluida en la nueva Ordenanza de Movilidad, que ayer ha sido aprobada por el pleno. Esta norma no se aplicará de inmediato, ya que la Ordenanza entrará en vigor después del verano.
Por otra parte, el texto establece la posibilidad de ampliar las zonas reguladas por parquímetros a toda la ciudad (hasta ahora, debía ceñirse a un número de calles previamente establecidas). Además, el alcalde podrá cambiar sus horarios de aplicación y los precios fijados.

La Ordenanza también quiere acabar con los abusos que se producen con la venta de coches en la calle, por lo que prohíbe permanecer aparcado más de cinco días seguidos en el mismo lugar. Asimismo, la norma dará cobertura legal a los radares y a las sanciones que se pongan con ellos.