Este dato es el obtenido por una encuesta realizada por el portal Motos.net y divulgado hoy por la Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedas (Anesdor), la patronal de esta industria, que se opone a los planes de la DGT
Además de este rechazo, el 91,8 % de los usuarios rechaza la entrada en vigor del nuevo esquema de permisos de conducción de motocicleta que Tráfico comenzó a introducir en 2009, cuatro años antes de la fecha que señala la Comisión Europea y que impide, además, que los poseedores del carné A2 puedan circular por el resto de Europa por tratarse de una licencia aún no reconocida.
Respecto al permiso A2, el 92 % de los usuarios opina que la DGT 'no debería expedir un carné que no permite circular legalmente fuera de nuestras fronteras' sin riesgo de ser sancionado y, además, no ser cubierto por los seguros del vehículo.
Anesdor, que ha presentado un documento de alegaciones al proyecto de la DGT en el Consejo Superior de Seguridad Vial, recuerda hoy que el primer hito del nuevo esquema fue la creación del A2, que segmentó los permisos de motocicleta de media y alta cilindrada.
Con este nuevo carné, desde diciembre de 2009 se pueden conducir motos de potencia limitada a 35 kW (47 CV), pero sólo en España como consecuencia de la aplicación anticipada de la Directiva comunitaria en España.
El resto de Europa no reconocerá este permiso hasta el 19 de enero de 2013, fecha de entrada en vigor simultánea en los Estados miembros según el criterio marcado por Bruselas.
Este anticipo, añade la patronal, realizado sin consultar a los representantes del sector de las dos ruedas, ha ocasionado un daño irreversible que ha desembocado en el anuncio de cierre de varias fábricas, al tiempo que el mercado ha sufrido un descenso del 57 % y ello ha generado la destrucción de 12.500 puestos de trabajo.
El siguiente paso es el acceso al carné A, que permitirá conducir motos de potencia superior a 35 kW a partir de diciembre de 2011.
El borrador oficial de Orden Ministerial elaborado por Tráfico a este respecto contempla el esquema de acceso más caro y difícil de Europa, asegura Anesdor.
Exige nueve horas de formación, seis de ellas de prácticas, para usuarios que necesariamente acumulan dos años de experiencia en conducción real con el permiso A2, tal y como establece el Reglamento General de Conductores (RGC), por lo que el coste económico de esta formación no sería inferior a 700 euros.
La Orden, según Anesdor, no entra a valorar aspectos básicos como la definición de las características y requisitos que deben reunir los centros habilitados para realizar la formación o la capacitación de los profesores encargados de impartirla.
La falta de concreción ha llevado a la patronal a presentar una serie de alegaciones al borrador, ya que considera que la regulación prevista, lejos de suponer un avance en formación vial, conlleva un riesgo para la seguridad del examinado y del resto de usuarios de la vía.
Las empresas del sector temen que esta regulación suponga un nuevo desacierto normativo con efectos en el mercado y en la industria de las dos ruedas.
También resulta necesario, según Anesdor, determinar los requisitos de capacitación que deben cumplir los formadores, así como la autoridad responsable de conceder estas homologaciones, y los procedimientos de control para evitar el fraude, entre otras cuestiones.







