TRW presenta un nuevo sistema antivuelco

Los vehículos con un centro de gravedad alto y mucho peso, como los monovolúmenes y los todo terreno, son más propensos a sufrir vuelcos, por lo que la compañía TRW ha desarrollado un nuevo sistema que, incorporado a las suspensiones, reduce considerablemente la posibilidad de sufrir más de un susto.

Cuando un automóvil equipado con una suspensión convencional entra en una curva, la aceleración lateral produce una fuerza que puede provocar que el vehículo vuelque. Gracias a una combinación de tecnología hidráulica y electrónica, TRW ha creado el sistema ARC (siglas en inglés para Control Activo de Vuelco), que neutraliza la posibilidad de que el coche sufra un accidente y ofrece una conducción más suave, ya que impide la trasferencia de pesos en el coche y disminuye la rigidez de la suspensión.

Mediante el ARC, las barras estabilizadoras, que unen las suspensiones de ambos lados del coche, se conectan a un mecanismo (controlado por un ordenador) que utiliza la presión hidráulica para mover los extremos de estas barras. Cuando un acelerómetro incorporado en el sistema detecta algún movimiento lateral al tomar una curva, el ordenador envía una señal para incrementar la presión hidráulica y el dispositivo mueve la barra estabilizadora, reduciendo así la inclinación del vehículo.

Si el automóvil se mueve en un terreno llano, el sistema desconecta las barras del mecanismo hidráulico para que la conducción sea más confortable.

TRW está realizando negociaciones para que el ARC sea utilizado por los fabricantes automovilísticos americanos y europeos.

Por su parte, la compañía BMW ya ha realizado los primeros ensayos con mecanismos similares acoplados en sus vehículos y ha anunciado que la próxima generación del Serie 7 incorporará un sistema antivuelco desarrollado por Sachs.