Treinta años de BMW Serie 3

Exclusiva, familiar, deportiva... Pocas berlinas han mostrado nunca tantas y tan buenas cualidades como el BMW Serie 3. El “superventas" de la marca alemana cumple ya tres décadas en el mercado y lo celebra con el lanzamiento de su quinta y renovada generación; nuevos aires de juventud para una de las familias más antiguas y con más historia del planeta de las cuatro ruedas. ¿Te subes a ella?

Treinta años de BMW Serie 3
Treinta años de BMW Serie 3

Con la segunda generación de la Serie 3, llegaron también sus dos primeras variantes: una versión con cuatro puertas y otra familiar (Touring). La primera de ellas respondía a la demanda de los clientes que solicitaban ya una berlina de igual potencia y deportividad, pero con mayor confort. El BMW Serie 3 se convertió así en un modelo concebido para la familia, un aspecto que se reforzó todavía más en 1984, cuando la marca alemana decidió estrenar la versión Touring de cinco puertas. La versión Touring de la Serie 3 esconde una de las anécdotas más simpáticas de la historia de BMW. Y es que el diseño de este peculiar modelo surgió con el boceto de un coche que un ingeniero alemán realizó con el objetivo de aportar más accesibilidad a su mujer, por aquella fecha embarazada. Este trabajador entendió que su pareja necesitaba un coche muy útil y con más espacio, por lo que decidió “cortar" su Serie 3, soldar la columna C más atrás y agregar una parte central donde antes estaba dicha columna. Para la luneta, utilizó un vidrio que ya había sido homologado. En seis meses, creó un automóvil que acabó entusiasmando a la dirección de BMW; en menos de dos años, ya estaba en el mercado.Con treinta años sobre su carrocería, el BMW Serie 3 todavía no es historia, aunque sí puede alardear de ser uno de los automóviles con más pasado del mercado...y también con mejor futuro. La berlina emerge hoy como el modelo más vendido de la marca alemana (representa hasta el 40 por ciento de su facturación), tras haber sobrevivido a más de tres décadas de fuerte desarrollo de la industria del motor. Observándola ahora por las carreteras, nadie diría que hablamos de un automóvil que vio la luz a mediados de la década de los 70, durante la Guerra Fría.Para conocer los orígenes de la Serie 3, tenemos que remontarnos a 1975. Ese año, y en un marco inigualable (el interior del estadio olímpico de Munich, en Alemania), BMW decide presentar al mundo su última creación: una berlina de dos puertas que era tan innovadora que despertó numerosas críticas en el sector. Se reprochó su forma de cuña, la parrilla ovoide, las resaltadas rejillas del radiador y, sobre todo, su elevada zaga. La marca alemana no tuvo más remedio que montar un listón de plástico negro entre los pilotos posteriores para equilibrar su estética. Superada así la reprobación inicial de la crítica, el mercado acogió con optimismo la llegada de la nueva berlina. De ella, se alabó su espíritu renovador, simbolizado por una nueva consola central orientada hacia el conductor (todavía hoy característica de BMW y de apariencia muy moderna). Su precio, sin embargo, la convirtió en el sueño de cualquier trabajador: la versión más barata costaba cerca de 7.000 euros, toda una fortuna para la época.En el apartado mecánico, sus primeras versiones (316, 318 y 320) montaron tradicionales motores de cuatro cilindros, con potencias que oscilaban entre los 90 CV del 1.6 y los 120 de la versión de 2,0 litros. Sólo unos meses más tarde, la Serie 3 se convirtió, además, en la primera berlina disponible con un propulsor de seis cilindros, el 323i de 143 CV de potencia. Una opinión ya fue unánime: los lectores de las revistas especializadas la consideraron “la mejor berlina del mundo".

Después de treinta años de evolución, en Terra Autopista hemos tenido este mes la ocasión de ponernos al volante de la última Serie 3, la más grande, dinámica y tecnológica de todas. Tres mecánicas de gasolina (de entre 150 y 258 CV de potencia) y una Diesel (con 163 CV) completan su gama.
¡Súbete a ella con nosotros!
En 1982, coincidiendo con la celebración del Mundial de Fútbol en España, BMW presentó al público de nuestro país la que sería la segunda generación de su “bestseller". La renovada Serie 3 ofrecía un habitáculo más grande, montaba sus luces en los paragolpes y mostraba, ya sí, una zaga completamente elevada. Los tiempos cambiaban y, por lo tanto, los gustos de los conductores también evolucionaban. Bajo el capó, la nueva Serie 3 también escondía modificaciones significativas. En un primer momento, BMW dotó a sus principales motores de un sistema electrónico de inyección, lo que, junto a la mejor aerodinámica, aumentó la velocidad de todos sus modelos. La verdadera innovación llegó, sin embargo, tres años después, cuando la marca alemana decidió montar en la versión 324 su primer propulsor Diesel. Desarrollaba una potencia de 86 CV y alcanzaba una velocidad máxima de 165 km/h.Los cambios en el apartado mecánico no fueron las únicas modificaciones. Los ingenieros de la marca alemana decidieron también desarrollar un nuevo eje delantero de articulación única y montantes telescópicos y un eje posterior con amortiguadores y muelles independientes; todo ello, junto a la inclusión en algunos modelos de un sistema de tracción total permanente y de ABS, mejoró mucho la seguridad del vehículo.