Toyota ofrece tecnología híbrida a GM

No contenta con hacerse poco a poco con el liderazgo en el mercado estadounidense, Toyota ha decidido ahora extender su tecnología a los coches de las casas americanas más tradicionales. Ofrecen sus motores híbridos a General Motors, el gran gigante de Detroit.

Los presidentes de Toyota y General Motors se reunirán próximamente en Japón para analizar la posibilidad de que la tecnología híbrida del grupo Toyota se implante en los coches de General Motors. La idea es llevar este tipo de técnica al mayor número posible de usuarios, un objetivo que sería más difícil de alcanzar si cada compañía trabajara por su lado.

Toyota es la marca más avanzada del mundo en la investigación, y comercialización, de vehículos ecológicos, especialmente coches híbridos. Sus Prius, que llevan un motor de gasolina y otro eléctrico, se han consolidado como la referencia mundial en este tipo de vehículos. Si a esto añadimos el imparable crecimiento de Toyota, que ya va camino de convertirse en la marca que más vende en todo el planeta, no cabe duda de que la tecnología de los japoneses fija el rumbo a seguir por todos los demás. Convencidos de esto, en General Motors quieren acelerar su acceso al mundo de los coches ecológicos. Se trata de frenar a Toyota en ese campo y, de paso, modernizar en lo posible su oferta de turismos, que pierde terreno día a día frente al imparable avance de los coches japoneses. Y, claro, ¿qué mejor manera de frenar a una marca rival que aliarse con ella? En pro de esta alianza, los responsables de General Motors están dispuestos a comprar a los nipones sus conocimientos híbridos. Y no son los primeros, porque también Ford ha recurrido a Toyota en este apartado.Esta más que posible colaboración entre ambas compañías es un nuevo episodio en las complicadas relaciones que se dan entre las firmas norteamericanas y las japonesas. Hace unos días, Hiroshi Okuda, presidente de Toyota, sorprendía a propios y extraños al señalar que las marcas asiáticas deberían subir sus precios en Estados Unidos para propiciar un aumento de ventas de las compañías locales. A simple vista, la idea tenía algo de solidaria y de bondadosa, pero, rápidamente, los analistas avisaron de que lo que Toyota realmente pretendía era dar un poco de oxígeno al mercado local americano para, de esa forma, evitar posibles aumentos de aranceles u otras medidas proteccionistas.Ahora, queda por ver qué se esconde detrás de esta nueva propuesta de colaboración con General Motors. No falta quien empieza a barruntar ya una maniobra oculta por parte de los japoneses.Ambas firmas han tenido ya antes acuerdos de colaboración, pero entonces General Motors tenía los músculos mucho más entonados que ahora. La primera vez fue en los 80, cuando se aliaron para fundar la New United Motor Manufacturing, una fábrica común en California. Después, en 1999, también se aliaron para trabajar en pilas de combustible y carburantes alternativos.Mientras Toyota busca la manera de dar un poco de aire a General Motors, otros se preparan para hincarle el diente a la problemática compañía. El carismático Kirk Kerkorian, un magnate que, en su día, fue casi dueño de Chrysler, ofrece ahora 870 millones de dólares por el 4,95 por ciento de las acciones de GM, un paquete que le daría el control del 8,84 por ciento de la firma, puesto que ya posee el 3,9 por ciento.Mientras Toyota busca la manera de dar un poco de aire a General Motors, otros se preparan para hincarle el diente a la problemática compañía. El carismático Kirk Kerkorian, un magnate que, en su día, fue casi dueño de Chrysler, ofrece ahora 870 millones de dólares por el 4,95 por ciento de las acciones de GM, un paquete que le daría el control del 8,84 por ciento de la firma, puesto que ya posee el 3,9 por ciento.Por otra parte, Daewoo, la marca coreana propiedad de General Motors, ha interpuesto una demanda contra la empresa china Chery. Según Daewoo, el modelo QQ de Chery es un plagio de su Matiz y reclama 9,6 millones de dólares de dólares en compensación. Como se sabe, en China no hay leyes de propiedad intelectual, con lo que estos “parecidos" entre coches son cada vez más frecuentes.