Suzuki le compra a GM un 15 por ciento de la nueva Daewoo

El proyecto de reflote de Daewoo Motor ya está en marcha. Suzuki, compañía participada en un 20 por ciento por General Motors, le ha comprado a esta última un 15 por ciento de la división automotriz de Daewoo. Juntas, Suzuki y GM lucharán por devolver la pujanza perdida al fabricante coreano.

Un total de 89 millones de dólares, casi la misma cifra en euros (unos 15.000 millones de pesetas), es lo que pagará Suzuki por el 15 por ciento de las acciones de GM - Daewoo Auto & Technology , el nuevo nombre de la vieja Daewoo Motor. Tras asumir el control de la compañía coreana a finales de abril, General Motors diseñó un plan de salvamento que costará unos 400 millones de euros (66.500 millones de pesetas).

Con ese dinero, se relanzará el catálogo de productos, se pondrá orden en la actividad industrial de la compañía y se remodelará la red comercial mundial.

Suzuki, que está asociada con General Motors, colaborará con General Motors y los bancos coreanos en esta dura tarea de sacar adelante una empresa cuyas deudas se calculaban hace meses en más de dos billones de pesetas.

Para General Motors, el apoyo de Suzuki es vital. La firma nipona conoce bien el mercado asiático y, además, tiene larga y brillante experiencia en la fabricación de coches pequeños, los que dominan dicho mercado.

Los vehículos de Daewoo se distribuirán en todo el mundo a través de sus propios puntos de venta y también en colaboración con los de GM y Suzuki. Además, se esperan nuevos modelos fabricados a medias entre ambas compañías.

En la nueva Daewoo tomarán también parte algunos bancos coreanos, principales acreedores de la empresa, y Shanghai Automotive, un fabricante chino participado por GM que, en principio, se llevaría el 10 por ciento de las acciones.

Luton no fabricará Daewoo
A medida que se conoce cómo estará compuesta la nueva compañía, se empiezan a desvelar detalles de los planes mundiales que traza General Motors.

Nick Reilly, el nuevo presidente de Daewoo en Europa, ha corregido un poco a la baja las previsiones que la marca había hecho para este mercado. Se esperaba llegar al tres por ciento de cuota de ventas en 2005, pero Reilly considera que es una previsión "irreal" y "un poco ambiciosa".

Aunque confía en un gran futuro para la firma, Reilly asegura que "un tres por ciento del mercado significaría aumentar en un 50 por ciento su capacidad".

Otra noticia que ha trascendido afecta a la planta que Opel y General Motors tienen en Luton, Inglaterra. Esta histórica factoría, recién cerrada, aspiraba a la producción en Europa de los Daewoo, pero este plan ha sido descartado. "No es el lugar apropiado", asegura Kewin Wale, responsable de Vauxhall, la filial británica de Opel.