Suspenso a la mayoría de los asientos

El mínimo choque y tus cervicales se pueden resentir seriamente. De hecho, el denominado “latigazo cervical" es la primera lesión en carretera. Sin embargo, muchos coches no llevan los asientos correctos. Siéntate con nosotros en algunos de los modelos más vendidos.

¡Cuidado con los latigazos cervicales!
¡Cuidado con los latigazos cervicales!

Los principales clubes europeos de europa –entre los que se incluyen los españoles RACC y RACE- se han “sentado" en algunos de los modelos más vendidos en el Viejo Continente. Querían saber cómo los asientos protegen a los ocupantes en caso de impacto. Para ello, realizan pruebas dinámicas y simulan colisiones frontales a diferentes velocidades. Por un lado, se analiza la estabilidad del asiento y, por otro, la protección contra el “latigazo cervical" (te explicamos más abajo cómo se produce). Es la tercera vez que se realiza este estudio (se inició en 2001 y se amplió en 2003) y, otra vez, la conclusión es que la mayoría de los fabricantes deberían mejorar sus asientos. Se han logrado avances –cierto-, pero todavía queda mucho que hacer. El tema no es baladí. La mayoría de los choques se producen por un pequeño alcance, un topetazo normalmente en ciudad y a poca velocidad. “Algo de chapa", podrían pensar algunos. Sin embargo, estos siniestros son las pesadillas de las aseguradoras. ¿Por qué?En el 95 por ciento de los accidentes a velocidades de poco más de 10 km/h, algunos de los ocupantes del vehículo sufrirá latigazo cervical. Esta lesión puede acarrear importantes secuelas durante largos períodos de tiempo (en el mejor de los casos provoca dolor de cuello y, en el peor, tetraplejia).

Si vamos a una velocidad inferior a 25 km/h y sufrimos un golpe en la parte posterior del vehículo, el respaldo de nuestro asiento empujará nuestra espalda hacia delante, mientras la nuca queda en la misma posición. Así, se arqueará nuestra espalda, mientras que el cuello realizará una especie de giro en forma de S. Esta torsión dura apenas un segundo. Inmediatamente, con un movimiento de rebote, volverá a su posición original. Sin embargo, en este intervalo, pueden producirse diversas lesiones en las vértebras cervicales. Las personas altas son las que más lo sufren, ya que se adaptan más difícilmente el reposacabezas. También las mujeres están más indefensas, al tener menos masa muscular en la nuca.
En esta ocasión, se han analizado nueve de los modelos más vendidos en Europa. Según los responsables del estudio, son una “buena muestra de lo que es en realidad la seguridad en caso de impacto posterior en los vehículos de gama media". Sin embargo, no quiere decir que la seguridad esté siempre relacionada con el precio del coche. De hecho, uno de los modelos que mejores notas ha obtenido es el Renault Modus, lo que demuestra –aseguran- “que también en las categorías más económicas de vehículo se puede hacer algo a favor de la protección del latigazo cervical". Comprúebalo tú mismo con tus propios ojos. En el vídeo que te ofrecemos podrás ver la última prueba realizada por EuroNCAP a este modelo. Fíjate en cómo los asientos rebotan y cómo la carrocería responde ante un choque a una velocidad de 64 km/h. Curiosamente, el Modus no llevaba uno de los aparatos más recomendables: los reposacabezas activos. Mercedes anuncia que el nuevo Clase A está equipado de serie con un reposacabezas activo. Además, puede regularse hasta una altura de 1,91 cm (suficiente para todos aquellos que no superen el 1,96 m de altura). En las pruebas, han comprobado que sus asientos son muy estables. Sin embargo, al aumentar la gravedad del accidente, el asiento se hunde en los puntos de sujeción traseros, favoreciendo así el efecto ramping (el pasajero se eleva por encima del reposacabezas). Este modelo ha mejorado su reposacabezas respecto a las anteriores versiones. Sin embargo, los respaldos de los asientos continúan –según afirman- siendo “demasiado cortos". Las personas altas –de más de 1,93 metros- también tendrán problemas para regular los reposacabezas. Como ya hemos visto, tiene una protección del latigazo cervical “satisfactoria", que protege también a personas de mayor estatura, ya que el reposacabezas se puede ajustar muy alto. La estabilidad del asiento, “buena en total", deberá mejorarse en la zona de la regulación posterior en altura del asiento para evitar el efecto “ramping". Podría haber obtenido muy buenas notas, ya que han trabajado mucho en sus reposacabezas (activos). Además, el relleno del asiento recoge suavemente el tórax y el pasajero rebota elásticamente. Sin embargo, la estabilidad de los asientos es “apenas satisfactoria".Han incorporado el sistema WIL: permite que los ocupantes se hundan profundamente en el respaldo durante el desplazamiento hacia atrás, contribuyendo así a degradar la energía. Sin embargo, afirman los expertos, no se le saca partido a este sistema, ya que el reposacabezas está muy separado del respaldo y el asiento no es muy estable.Los asientos de este modelo tienen buena estabilidad y un potencial de protección del latigazo cervical “satisfactorio". Sin embargo, los respaldos se doblan incorrectamente hacia atrás y presentan una separación excesiva respecto al reposacabezas (éstos, a su vez, son demasiado flexibles). Acaban de incorporar de serie reposacabezas activos. El respaldo alto facilita la sujección de los pasajeros. Sin embargo, los reposacabezas son algo “inestables": “En el desplazamiento hacia atrás, el pasajero empuja de nuevo hacia atrás el reposacabeza aunque el accidente sea leve, siendo posible una extensión excesiva de la nuca", explican.Han mejorado su reposacabezas y protege mucho mejor al latigazo cervical. Sin embargo, se ha experimentado un empeoramiento de la estabilidad del asiento respecto a la prueba que se realizó con la anterior generación de este modelo. Aunque es el “farolillo rojo" de la prueba, los expertos valoran positivamente el trabajo realizado por Volkswagen. En el anterior análisis, este modelo había cosechado un “deficiente". Ahora, han incluido un mecanismo de enclavamiento del reposacabeza. Aun así, todavía debe trabajar en la estabilidad del asiento y en su diseño, que juzgan “geométricamente incorrecto".
Más de mil personas salvarían cada año la vida si se abrocharan correctamente el cinturón de seguridad; el 41 por ciento de las muertes infantiles en los países industrializados se producen en accidentes de tráfico porque los niños no van bien sujetos; en el 95 por ciento de los siniestros, alguno de los ocupantes sufre el llamado “latigazo cervical" por no llevar colocado adecuadamente el reposacabezas. ¿No crees que ya es hora de aprender cómo debemos sentarnos en el vehículo?.
Te lo explicamos.