Se frena una querella de la Fiscalía Anticorrupción contra Repsol y Cepsa

Demostrar que se han pactado precios es muy difícil; tanto que, tras dos años de investigación de la Fiscalía Anticorrupción para encontrar muestras de que Repsol y Cepsa estaban cometiendo este delito, el fiscal general del Estado no encuentra pruebas suficientes para llevar a cabo una querella contra las dos petroleras.

El fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, ha rechazado la petición de Carlos Jiménez Villarejo, jefe de la Fiscalía Anticorrupción, para presentar una querella contra Repsol y Cepsa por pactar los precios de las gasolinas.

Según Cardenal, "no existen indicios de delitos", por lo que ha solicitado a Anticorrupción que facilite los expedientes abiertos por el Tribunal de Defensa de la Competencia sobre este asunto u otros relacionados.

La falta de pruebas sorprende, sobre todo porque la querella presentada por Villarejo ha llevado un trabajo previo de investigación de dos años. En esta labor han participado expertos en materia de carburantes y del establecimiento de sus precios, varios fiscales de apoyo, miembros de la Policía Judicial y los organismos del Servicio de Defensa de la Competencia. De hecho, el borrador ocupaba 50 folios.

Sin embargo, la respuesta se ha dado en una sola semana y ha ocupado un solo folio.

Esta oposición de Cardenal hace esperar que vuelvan a surgir conflictos entre la Fiscalía General del Estado y la Anticorrupción.

De todas formas, quienes sí han protestado ya han sido los representantes de la Plataforma de Consumidores de Carburantes, formada por agricultores, transportistas y taxistas, entre otros profesionales, que han acusado a Cardenal de entorpecer la labor de Villarejo, añadiendo que "su actuación suena más a querer interrumpir o impedir que la Fiscalía Anticorrupción pueda ejercitar sus conclusiones, más que a velar por la transparencia de los órganos democráticos y el respeto a las reglas de la competencia".