Santana comienza una nueva etapa

Casi 400 trabajadores de Santana han vuelto a sus puestos de trabajo, pero ahora no dependerán de la compañía jienense, sino de otras firmas que se han hecho cargo de todas las líneas de negocio de la fábrica excepto de fabricación y ventas. La planta andaluza de Suzuki comienza una nueva era, esta vez apoyada en el capital privado.

Santana comienza una nueva etapa
Santana comienza una nueva etapa

Hoy ha concluido la reestructuración de Santana y 392 empleados vuelven al trabajo, pero esta vez tienen que rendir cuentas a nueve empresas privadas que se han hecho con gran parte de las líneas de negocio. Ahora, sólo están en manos de la factoría de Suzuki las cadenas de fabricación y ventas.

La Junta de Andalucía, principal propietario de Santana Motor, ha tardado más de un año en elegir compradores para su fábrica y los trabajadores se han tomado también su tiempo en decir sí a los nuevos propietarios. En este plan de saneamiento la amenaza de huelga ha sido constante, se han presenciado actos de protesta como la toma de la autopista que une Jaén y Linares y las negociaciones entre sindicatos y empresa han resultado poco amistosas.

El reparto ya está hecho: 96 empleados pasarán a Estampados del Sur; 54, a Matrisur; 59, a Fasur; 5, a Mecacontrol; 30, a Ditecsa; 14, a SLI; 54, a Elyo Ibérica Faescom y 62, a Exxel. Además, entre 27 y 30 empleados se recolocarán próximamente en Ditecsa.

Con estos cambios, Santana quiere dejar atrás una crisis económica y financiera que en el ejercicio 2000 alcanzó más de 742 millones de euros (123.458 millones de pesetas) y que el pasado año se agravó con una caída de producción del 30 por ciento.

Santana también ha puesto su confianza en el Aníbal, un nuevo todo terreno diseñado y producido en exclusiva por la fábrica jienense y que podría ser usado por el Ejército español.