Ros, Geli y Maragall se desmarcan del PSC y acuden juntos a la marcha a reivindicar el catalanismo

El alcalde de Lleida y excandidato a liderar el PSC, Àngel Ros, y los exconsellers socialistas Marina Geli y Ernest Maragall han confirmado este martes su desmarque de la línea oficial del partido y han acudido a la manifestación de la Diada organizada bajo el lema 'Catalunya, nuevo Estado de Europa'.

En declaraciones a los medios antes de empezar la marcha, Ros ha precisado que su presencia se debe a la necesidad de reivindicar una mejora de la financiación catalana y el respeto a las instituciones, el autogobierno y los símbolos de identidad de Catalunya.

Ha asegurado que respeta la decisión del primer secretario del partido, Pere Navarro, de que el PSC no haya acudido de forma oficial a la marcha, pero ha explicado que él sí está porque si algo ha sido el PSC es un 'partido defensor de Catalunya'.

Más allá del lema independentista que presidirá la marcha, Ros ha defendido que la manifestación de esta Diada es una ocasión inmejorable para que 'federalistas, confederalistas e independentistas' reivindiquen juntos un mejor futuro para Catalunya.

La exconsellera Marina Geli ha explicado que su presencia en la manifestación es porque el PSC 'siempre ha estado dentro del catalanismo político', y ha asegurado que hay mucha gente de alma socialista que ha acudido a la marcha pese a que el PSC haya declinado estar como partido.

Geli ha explicado que antes de empezar la manifestación esperaban contar con la presencia del excandidato a liderar el PSC y miembro de la dirección Joan Ignasi Elena, y de los exconseller de los gobiernos tripartitos Antoni Castells y Montserrat Tura.

'En esta manifestación no está la excepción del PSC. Somos un partido con vocación de pluralidad e interclasista', ha sentenciado la exconsellera.

'CATALUNYA ESTAT'

La plataforma de reflexión que lidera Maragall, Plaça 21, ha desplegado una pancarta propia con el lema 'Catalunya es Estado y somos Europa', y el propio Maragall ha reivindicado la necesidad de que el socialismo catalán pierda el 'miedo' a hablar de independencia.

El exconseller ha admitido que su partido es y siempre ha sido partidario de un 'entendimiento' con España, pero ha sentenciado que tras la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut esta vía cada vez se está convirtiendo en más difícil.

'Estoy aquí con toda la tranquilidad, todo el orgullo y toda la confianza. Formo parte de un sentimiento mayoritario. Es un gran fiesta de Catalunya', ha concluido.