Robos de coche: adelántate a los cacos

Sabemos cómo actúan las mafias dedicadas al robo de automóviles: por dónde se mueven, qué modelos prefieren, quién está detrás... Hemos “patrullado" con la brigada contra el robo de la Guardia Civil. Además, conocemos un sistema para tener nuestro vehículo siempre controlado. No pierdas el tiempo: cada tres minutos desaparece un coche; pónselo difícil.

Robos de coche: adelántate a los cacos
Robos de coche: adelántate a los cacos

Nada de fotos. Nada de nombres. Son 12 agentes de la Guardia Civil especializados en las “mafias del automóvil": bandas organizadas que roban y trafican con coches de lujo por todo el mundo. Cada día se enfrentan a unos delincuentes más preparados y con menos escrúpulos. Forman parte de los UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil), es decir aquellos que se infiltran, que investigan, que persiguen, en definitiva que plantan cara a los delincuentes. Además, estos agentes se dedican en exclusiva a lo que se ha bautizado como “Delincuencia Organizada del Automóvil".¿Y a quién tienen enfrente? Auténticos ejércitos de ladrones. De hecho, están organizados al estilo de células terroristas: cada grupo actúa independientemente e, incluso, no se conocen entre sí. Están los “ojeadores" (encargados de buscar los vehículos), los “electrónicos" (normalmente antiguos trabajadores de fábricas de Europa del Este), los “maestros" o falsificadores, los “colocadores", el “proveedor" de la documentación falsa, los “centralizadores" o cerebros, los “conductores" que sacan los coches del país... Por si fuera poco, generalmente están metidos en otros “negocios". “Utilizan los coches que roban (todo terrenos de lujo y vehículos de alta gama) para el narcotráfico; sobre todo de hachís en la zona del Magreb. Venden el vehículo con la droga dentro para volvérselo a robar a los narcotraficantes y recuperar la carga", nos comenta el capitán jefe del departamento. Nadie mejor que estos agentes para contarnos cómo actúan estas bandas organizadas. “Hay dos modus operando; todo depende de si poseen los sistemas electrónicos para sustraer un vehículo o si no los tienen. Si los tienen, se limitan a ir buscando por las zonas más ricas. Por ejemplo, en Madrid por Las Rozas o por Majadahonda. Si no los tienen, ya se deben buscar otros lugares y otros métodos", nos precisa. Estas mafias salen a patrullar en busca de coches. Muchas veces actúan incluso “bajo pedido". Sus preferencias, todo terrenos y vehículos de alta gama con menos de dos años de antigüedad. También tienen marcas predilectas: BMW, Audi, Mercedes...Alicante, Madrid, Barcelona y Valencia son –por ese orden- las ciudades más castigadas por estos ladrones, pero “también se van de vacaciones, hacia los lugares más concurridos", nos indican. Y hacen mucha vida social: de hecho, la mayoría de los robos se producen en los aparcamientos de estadios de fútbol, plazas de toros, conciertos, grandes almacenes...También hacen visitas a domicilio. Según el capitán jefe del departamento, “les resulta más sencillo copiar las frecuencias de los mandos a distancia de los garajes que la de los coches" , ya que los vehículos poseen frecuencias que varían, no son siempre las mismas.Búlgaros mayoritariamente, pero también armenios, ucranianos, moldavos... Las mafias que operan en España son cada vez más internacionales y tienen mejor preparación. De hecho, dejan la ganzúa en casa y, como herramienta de trabajo, utilizan ordenadores portátiles.No hay que olvidar que los coches de alta gama incorporan complejos sistemas electrónicos de inmovilización. Se necesitan unos códigos que estas bandas pueden comprar en el mercado negro de los países del Este (aseguran que hay copias por unos 6.000 euros). ¿Quiénes ponen en circulación dichos programas? Se sospecha que, detrás de este negocio, podrían estar empleados desleales de las propias automovilísticas. En segundos, se hacen con el coche sin necesidad de forzarlo: acceden al panel de control donde se encuentran las conexiones de la centralita de seguridad del coche y conectan su ordenador para cambiar los códigos antirrobo. ¿Cómo lo hacen? Bien desmontan el cuadro de mandos o bien utilizan el puerto al que se conecta el sistema que chequea el vehículo (que suele encontrarse debajo del volante).“Cualquier coche se puede robar", nos aseguran en el UCO. Además, sólo precisan unos segundos. Sin embargo, existe un método más sencillo: el propio conductor les deja las llaves puestas. ¿Increíble? La mayoría de los robos se producen por “descuido": automovilistas que no cierran el coche cuando se bajan a repostar o cuando compran el periódico. También utilizan cada vez más la violencia para sacar al conductor del vehículo. Existe un método de moda: el “cacharrazo". Chocan tímidamente con el coche que quieren robar –como si de un accidente leve de tráfico más se tratara-. Cuando el conductor se baja para ver qué ha ocurrido, del otro vehículo sale una persona que se cuela en el coche y se lo lleva ante el estupor de su dueño, que lo ha dejado con las llaves puestas e incluso arrancado. Son tan rápidos “transformando" un coche que muchas veces ni siquiera necesitan un garaje para realizar dicha operación. Incluso se atreven a plena luz del día. Lo primero es cambiar la matrícula, por, si detectan el coche, no descubran que ha sido robado. Después, troquelan los números de bastidor: los buenos falsificadores lo hacen en segundos y sus trabajos son tan precisos que podrían pasar la ITV sin sospechas. Por último, llevan un coche a un descampado y allí lo pintan.Luego, más tarde, se dedicarán a hacer lo propio con los papeles del coche; un trabajo ya menor, porque, como indican fuentes policiales, la documentación de los vehículos que se venden en España es una de las más fáciles de falsificar. Algunas veces juegan al engaño: para confundir a la Interpol, roban dos modelos idénticos y los venden en distintos países. Así, muchos coches terminan convirtiéndose en "mellizos o trillizos": dos o tres vehículos circularán con un mismo número de patente y una única póliza de seguro.También suelen poner placas de países fuera del tratado de Schengen (pacto por el que varios países europeos permiten viajar a sus ciudadanos libremente), ya que la cooperación policial con ellos es más lenta y nuestros agentes tardarán más en verificar si se trata de un coche robado. Con el fin de ponérselo algo más difícil a los ladrones, las compañías aseguradoras recomiendan grabar la matrícula del vehículo en todas las lunas del coche. Así, si quieren dar una nueva identidad a nuestro vehículo, no tendrán más remedio que cambiar todos los cristales. Desde UCO, nos advierten que no todos los coches se “maquillan"; muchos directamente se desmontan y se venden como piezas. Es el denominado negocio de los "desarmaderos", talleres ilegales de desguace de coches que pueden desmontar en menos de media hora cualquier tipo de vehículo: “De un coche se puede aprovechar todo", nos explican en el UCO. En España, estos ladrones no son tan conocidos como en Argentina, donde son una auténtica plaga. En el año 2002, cuando se robaban en dicho país más del doble de los vehículos que se vendían legalmente, se detuvo a Elvio Fernández, el denominado “rey del corte", el hombre que había constituido la red de “desarmaderos" más grande de toda América. Fue una detención de película, gracias a un programa de cámara oculta. Aunque la mayoría de los vehículos robados suele recuperarse, uno de cada cinco nunca aparece. ¿Dónde van? Los ladrones de coches tienen una especie de “agujero negro", países donde es más difícil encontrar un vehículo. “Normalmente actúan fuera de las fronteras de los países del tratado de Schengen, porque allí es más difícil la cooperación entre las diferentes policías. En el resto de países, las bases de datos están cruzadas, también con las de la Interpol y es fácil saber cuándo un coche ha sido robado", nos explica un agente del UCO. En caso de robo, el tiempo es oro, porque los ladrones aprovechan para marcar distancias. Estas mafias suelen sacar los vehículos del país en los contenedores de carga de los ferries que cruzan el Estrecho de Gibraltar en dirección al Magreb o que llegan a los puertos del Adriático para, después, dirigirse a los países de la Europa del Este o Rusia. “Hay veces que los sacan directamente y otras que esperan con los coches ocultos hasta que la situación se enfríe, pero, por supuesto, las primeras horas del robo son vitales", nos aclaran. Los robos de coches no conocen fronteras. El año pasado, la policía descubrió en Alicante un Mercedes que iba camino de Argelia. Había sido sustraído en Canadá y pasó desapercibido por medio mundo: recorrió más de 9.000 kilómetros con total impunidad. Normalmente, las mafias que roban coches de lujo no los venden en nuestro país. Se destinan a otros mercados –principalmente hacia el este de Europa o el norte de África-, donde se venden a un precio bastante inferior, algunos dirían a “precio de ganga", pero, realmente, solo los pueden comprar los adinerados de la zona, dado el nivel de vida de estas regiones.Rara vez se venden en España como coches de segunda mano, pero también se puede dar el caso. Por eso, la Guardia Civil nos recomienda que “compremos los coches en sitios oficiales y desconfiemos de algunos lugares en Internet; sobre todo de aquellos que vendan vehículos a un precio mucho más bajo que el oficial". En 2004, se robaron en España 17.228 turismos, de los que sólo se recuperó 10.389. Además, sustrajeron 539 camiones (se interceptaron 375), 2.301 furgonetas (recuperadas 1.259) y 9 autobuses (descubiertos sólo 5). Los propietarios de una moto lo tienen peor: se denunciaron 1.165 robos y sólo se recuperaron 392.