Renault refuerza su unión con Nissan y retrasa su vuelta a los Estados Unidos

El presidente de Nissan, Carlos Goshn, el hombre de moda en el sector de la automoción, ha acudido a Detroit a presentar las últimas novedades de la marca japonesa como el Quest, el 350Z o la última generación de la marca Infiniti. Pero también ha aprovechado para realizar interesantes declaraciones que conciernen no sólo al futuro de su compañía sino también al de su aliada, Renault.

El brasileño, que ya fue designado sucesor a la presidencia de Renault, ha asegurado que la firma gala no destinará ni esfuerzos ni dinero para su introducción en el mercado americano, al menos a corto plazo. La razón aducida por los miembros del consejo directivo de ambas empresas es el largo camino que todavía le queda por correr a Nissan hasta lograr su implantación definitiva en el país. De momento, sólo domina el 4,1 por ciento de este mercado. "La gente no puede pensar que con esa cuota se ha conseguido el máximo".

Goshn ha dejado, sin embargo, una puerta abierta al retorno de la firma del rombo a los Estados Unidos, vuelta que estaría condicionada al éxito de Nissan, que, contrariamente, en el último año, ha perdido un 0,2 por ciento de participación.

Incremento de las compras compartidas
Lo que sí parece marchar viento en popa es la unión entre los dos fabricantes. Si bien la alianza ya se había reforzado a comienzos de noviembre con la compra de una parte de Renault por parte de Nissan, ahora quieren continuar estrechando lazos. Los constructores han iniciado conversaciones para incrementar el volumen de servicios y componentes compartidos desde un 30 a un 70 por ciento de su gasto anual. En total, el desembolso en esta partida equivaldría a 50.000 millones de euros (8,31 billones de pesetas) al año.

Hasta Detroit han viajado delegaciones de ambas compañías, incluyendo al propio Goshn, para discutir la operación.

El director de Operaciones de Renault, Pierre de Smedt, ha reconocido la importancia de este tipo de adquisiciones combinadas, que reportarán un ahorro aproximado de 200 millones de euros (33.277.000 de pesetas) con cargo al año 2002, y ha querido dejar claro que el incremento del volumen no significará una reducción del número de proveedores de ambas compañías. No obstante ha señalado que una reducción de suministradores era inevitable.

El ejecutivo francés también ha hecho notar la dificultad que supondrá llevar a la práctica un ambicioso programa como éste y que podrían pasar seis meses antes de que fuese finalizado. "Cuando se comparte el 30 por ciento de las compras es relativamente sencillo extraer beneficios. Cuando se habla de un 70 por ciento, se necesita una organización mucho más profunda".

La citada operación sería un paso más dentro de la alianza entre ambos constructores para compartir plataformas, suministros y gastos de material, que tiene como objetivo último el ahorro de costes. El pasado año el fabricante francés recortó gastos totales por valor de 1.002 millones de euros (166.719 millones de pesetas). De esta reducción, un 45 por ciento se produjo en adquisiciones, un 32 por ciento, en operaciones comerciales, un 10 por ciento se debió a actividades internacionales y el resto a áreas tecnológicas.

Otra importante fórmula para rebajar los gastos, el uso de plataformas comunes recibirá también un nuevo impulso a lo largo de los próximos años. Casi una quinta parte de la reducción lograda este año será debida a la construcción de estructuras compartidas. De Smedt ha asegurado que para 2010 serán 10 las plataformas que Nissan y Renault utilizarán conjuntamente. Por su parte, Carlos Goshn ha señalado al respecto que dos de ellas, las del Clio/Micra y del Mégane/Almera, significarán la mitad de su producción conjunta.

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