Pruebas de vuelco en Estados Unidos

Cada año, Estados Unidos registra unos 10.000 muertos fruto de vuelcos de vehículos, esta cifra ha sido la que ha animado al Gobierno norteamericano a poner en marcha una serie de pruebas de choque para comprobar el riesgo de vuelco de los todo terreno.

Estados Unidos es el país de los todo terreno y cada día crece más la venta de SUV. Se trata de coches con un alto riesgo de vuelco y esto ha empujado a la NHTSA (organismo estadounidense responsable de la seguridad vial) a presentar una nueva prueba de crash test pensada para comprobar el riesgo de vuelco.

Cada año, en Estados Unidos se registran unas 10.000 muertes y unos 27.000 heridos de gravedad fruto de accidentes de tráfico con todo terrenos en los que éstos volcaron. El volumen de las cifras ha llevado al Congreso norteamericano a impulsar esta medida.

La nueva prueba consiste en realizar dos maniobras en las que se lleva el vehículo a situaciones límite para comprobar si el modelo en cuestión es más o menos peligroso.

Estas pruebas se verán reforzadas por un programa de educación vial. Ambas medidas servirán para ayudar al consumidor a realizar la mejor compra y para presionar a los fabricantes para que mejoren la seguridad de sus vehículos.