Presentados unos paneles anti-ruido para carreteras que generan energía

Glesidorf es el nombre de un revolucionario sistema de reducción de ruidos en carretera. La empresa Asfinag acaba de presentarlo y consta de paneles anti-ruido que, además de reducir los decibelios, también sirve para ordenar el tráfico y generar energía.

Presentados unos paneles anti-ruido para carreteras que generan energía
Presentados unos paneles anti-ruido para carreteras que generan energía

Asfinag es una compañía especializada en la gestión de autopistas. En este proyecto ha colaborado con el estado austríaco de Estiria y con la empresa Planngsgruppe m2 Master Mangment. De su colaboración ha surgido este sistema que ya se ha instalado en un tramo de autopista al sur de Viena. Consiste en una pared elaborada con paneles absorbentes y coronada por células fotovoltaicas.

Paneles que absorben, o limitan, el ruido hay muchos. En España, algunas vías ya los utilizan y sirve para aislar zonas residenciales que están muy cerca del tráfico. Sin embargo, el proyecto Glesidorf va mucho más allá. Gracias a las células fotovoltaicas es capaz de producir energía. Con ella, alimenta a un complejo mecanismo de gestión del tráfico que funciona "de oído". Unos sensores de ruido instalados en los paneles calculan la cantidad de coches que pasan por un punto determinado y su velocidad. En función de estos parámetros, Gleisdorf pone en marcha paneles informativos que regulan el tráfico.

Según Bernhard Poeschl, portavoz de Asfinag, durante las pruebas que se han hecho, la mayoría de los conductores respetó las indicaciones de estos carteles.

Los datos de estas pruebas indican que el nivel de ruido se ha reducido en 12 decibelios, lo que equivale a una reducción teórica del tráfico de 4.000 a 250 automóviles por hora.

La enorme cantidad de energía que generan las células fotovoltaicas no sirve sólo para alimentar los paneles informativos. También se utiliza para usos domésticos e industriales. De hecho, ya se ha convertido en la mayor central de energía eléctrica solar de Austria. Genera 101 kilowatios, suficiente para alimentar a 200 viviendas. Con la venta del sobrante de electricidad, la red pública de carreteras ingresará unos 29.000 euros anuales, aproximadamente 4,8 millones de pesetas.

El primer tramo de autopista que utiliza estos elementos ha supuesto una inversión de 5,1 millones de euros, unos 850 millones de pesetas. Austria invertirá otros 370 millones de euros, más de 61.500 millones de pesetas, en modernizar los 1,3 millones de metros cuadrados de paneles aislantes que hay en la red de autopistas del país.