Potencia, seguridad y placer de conducción

Más grande, más equipada y, sobre todo, más atrevida. Así es la nueva Clase A. Mercedes lleva siete años produciendo este modelo, pero hasta ahora no había montado una carrocería de tres puertas.

Potencia, seguridad y placer de conducción
Potencia, seguridad y placer de conducción

Acabábamos de probar en el Audi TT la misma combinación: el poderoso motor de 3.2 litros con el cambio automático DSG. Sin embargo, una suspensión muy dura, un puesto de conducción más pequeño y un diseño que no pasaba inadvertido en ninguna parte no nos dejaron degustar todo lo que ofrece este maravilloso cóctel. Ahora, servido en la carrocería de un A3, por fin podíamos disfrutar de una segunda oportunidad. Y nos pusimos las botas. Pero no adelantemos acontecimientos. Además, si has visto sus fotos, así aparcado, puede que no te creas todo lo que ofrece este modelo: 250 caballos de potencia, tracción total, un cambio automático digno de la F1... Compite entre lo más granado de los GTi, pura élite deportiva dentro de los coches de calle. De hecho, es el A3 más radical (versiones S aparte), pero, si no te fijas en el tamaño de sus neumáticos (225 con 45 de perfil y llantas de 17 pulgadas), en los anagramas de las puertas o en el doble tubo de escape, no apreciarás muchas más diferencias. Eso sí, la cosa cambia, y de qué modo, cuando te montas en él.

Si quieres, puedes dedicarte a una conducción dinámica que nada envidiará a la de los Alfa GTA, los León Cupra o los Focus RS. Su aceleración es pasmosa, de ésas que te echan para atrás la cabeza. Su bastidor parece que va a hacer surco en la carretera de todo lo que se agarra. Podrás pasar por curva a una velocidad sorprendente. Y no te cansarás de oír el bronco respirar de sus cilindros. Pero hemos dicho “si quieres".

Nos explicamos: normalmente estos coches tienen un marcado carácter deportivo, no son nada equilibrados y, en determinadas circunstancias del tráfico o cuando vamos por ciudad, parecen elefantes en una cacharrería. Su frenada es brusca, sus suspensiones terminan destrozando los riñones de los ocupantes o su aceleración es tan radical que desborda. En este A3, nada de eso: los modales se conservan.

Dentro, le late un motor de 3,2 litros. Desarrolla una potencia de 250 CV y un par de 32,7 mkg a 2.500 rpm. Casi al ralentí ya se encuentra en forma para salir disparado: las aceleraciones son de lo mejorcito entre sus rivales (sólo superadas por las del Alfa Romeo GTA). Y se estira tanto que parece que la aguja del cuentarrevoluciones va a terminar golpeándonos los pies. Sin embargo, lo mejor de este modelo se encuentra en la zona media: alrededor de las 3.500 rpm, parece no marcarse fronteras. Bueno, tiene una: la de las estaciones de servicio. A nada que te pases con el acelerador, necesitarás cerca de 15 litros de gasolina para recorrer 100 kilómetros. Aunque a nuestro bolsillo le pueda parecer una barbaridad, esta cantidad de combustible en realidad no es tan disparatada: resulta similar a la de sus rivales. Pero no adelantemos acontecimientos. Además, si has visto sus fotos, así aparcado, puede que no te creas todo lo que ofrece este modelo: 250 caballos de potencia, tracción total, un cambio automático digno de la F1... Compite entre lo más granado de los GTi, pura élite deportiva dentro de los coches de calle. De hecho, es el A3 más radical (versiones S aparte), pero, si no te fijas en el tamaño de sus neumáticos (225 con 45 de perfil y llantas de 17 pulgadas), en los anagramas de las puertas o en el doble tubo de escape, no apreciarás muchas más diferencias. Eso sí, la cosa cambia, y de qué modo, cuando te montas en él.

Pero no adelantemos acontecimientos. Además, si has visto sus fotos, así aparcado, puede que no te creas todo lo que ofrece este modelo: 250 caballos de potencia, tracción total, un cambio automático digno de la F1... Compite entre lo más granado de los GTi, pura élite deportiva dentro de los coches de calle. De hecho, es el A3 más radical (versiones S aparte), pero, si no te fijas en el tamaño de sus neumáticos (225 con 45 de perfil y llantas de 17 pulgadas), en los anagramas de las puertas o en el doble tubo de escape, no apreciarás muchas más diferencias. Eso sí, la cosa cambia, y de qué modo, cuando te montas en él.