Porsche pone al día el Boxster

El Boxster es el caballo ganador de Wiedeking, presidente de Porsche: con él, consiguió sanear las deterioradas cuentas de la compañía. Ahora, seis años después de su lanzamiento, han decidido renovarlo, pero la casa de Stuttgart ha decidido que el precio no hay que tocarlo.

El Boxster vive su primer restyling, pero, desde Porsche, la consigna está muy clara: todo está sujeto a revisión, menos su precio. Así, aunque a primera vista no se destacan muchos cambios, este modelo ha sufrido una renovación profunda. Como ocurre con todos los coches que entran en la categoría de clásicos, el Boxster ha mantenido el estilo de su carrocería. Se ha retocado el frontal y bajado el spoiler del paragolpes: en la versión más deportiva, el Boxster S, se incluyen tres aberturas y dos en el 2.7.

También se ha rebajado el paragolpes trasero, que envuelve totalmente el escape. En los laterales, las tomas de aire van pintadas en el mismo color de la carrocería y son más prominentes.

Para apreciar más cambios, hay que subir la capota de tela: se ha añadido un cuarto arco tensor, lo que permite instalar luna térmica en la luneta trasera.

Sus mecánicas de seis cilindros boxer se han visto mejoradas: su motor 2.7 rinde ahora 228 CV a 6.300 rpm, con un par máximo de 26,5 mkg a 4.700 rpm (según datos de la marca) y el 3.2 eleva su potencia hasta los 260 CV a 6.200 rpm y el par a 31,6 mkg a 4.600 rpm.

Ahora, tanto en el 2.7 como en el Boxster S se incluyen las mismas suspensiones de serie, pero se ofrece una más deportiva por 620 euros (unas 103.000 pesetas), que incluye una estabilizadora trasera más gruesa, amortiguadores más duros y muelles más cortos, para rebajar la altura de la carrocería en 10 mm.

Se espera que el nuevo Boxster se ponga a la venta en España a finales de agosto y que sus precios sean muy similares a los de la versión anterior: 47.426 euros (7.891.022 pesetas) y 55.874 euros para el Boxster S (9.296.651 pesetas).