Porsche 911 Carrera Cabriolet, emoción al aire libre

El nuevo sueño de Porsche ya es una realidad. El 911 Carrera Cabriolet llegará al mercado europeo a partir del próximo mes de abril, pero ya conocemos su imagen, las mecánicas disponibles y los equipamientos. Te lo contamos.

Porsche 911 Carrera Cabriolet, emoción al aire libre
Porsche 911 Carrera Cabriolet, emoción al aire libre

La variante abierta del Porsche 911 Carrera ya está preparada. Llegará al mercado europeo el próximo 2 de abril, pero en Terra Autopista ya conocemos hasta el último detalle del nuevo deportivo de la firma de origen alemán. Dos motores animarán al nuevo descapotable de Porsche: el 3.6 o el 3.8 (en este caso se denominará S). El propulsor bóxer de 6 cilindros y 3,6 litros de capacidad anuncia una potencia de 325 CV (5 más que en la generación anterior), mientras que el que cubica 3,8 litros, también con seis cilindros colocados en posición opuesta, ofrece 355 CV.

Entre los equipamientos de serie de que dispone este nuevo cabrio, encontramos el deflector de viento, el control de estabilidad Porsche (PSM), el control de comunicaciones (denominado PCM y que se compone de una radio CD con nueve altavoces llamada Porsche Sound Package Plus), dos airbags de cabeza –funcionan incluso cuando el techo está guardado-, airbags de tórax y frontales o unos neumáticos de mayor tamaño.

La nueva configuración, a pesar de llevar el techo descubierto, pesan más que las versiones equivalentes coupé –se ha reforzado el chasis-. De esta forma, la versión de acceso pesa 1.480 kilos y la S, 1.505 kilos, apenas 85 más que las respectivas coupés. Sólo el S Cabriolet monta de serie el sistema de suspensiones activas (Active Suspension Management), que en el Cabriolet básico es una opción. En palabras de Porsche, este elemento ofrece unas nueva dimensión en lo que a comportamiento dinámico se refiere.Hay configuraciones totalmente nuevas en estos cabrios como la elevación del alerón trasero, mayor que en los coupés. Con esta característica se consigue minimizar las fuerzas ascendentes provocadas por el viento y “anclar" el coche al asfalto con un objetivo claro: garantizar el mayor grado de seguridad posible y una mayor capacidad de aceleración. Sin embargo, la diferencia más importante es, claro está, la capota escamoteable. Tarda unos 20 segundos en cerrarse completamente en forma de z y quedarse guardada en el maletero. La apertura/cierre del techo se puede realizar incluso en marcha, siempre que la velocidad de marcha no sea superior a 50 km/h. Las barras antivuelco también forman parte de las novedades de este deportivo. Se trata de dos tubos de acero de alta resistencia integrados en los pilares A, junto a dos barras de seguridad que salen automáticamente hacia arriba desde detrás de los asientos posteriores en caso de accidente. Aunque hay automóviles más rápidos en su propia familia, la aceleración de 0 a 100 km/h de estos cabrios no es algo desdeñable. El que monta el propulsor más pequeño lo hace en 5,2 segundos; el S Cabriolet, en tres décimas menos (4,9 segundos).

La velocidad máxima que alcanzan estos superdeportivos es de 285 km/h (Cabriolet) y 293 km/h (S Cabriolet). Pero si en algo destacan, sin duda, es en el coeficiente aerodinámico que sus diseñadores e ingenieros de desarrollo han conseguido: 0,29, una de las cifras más destacables del segmento.

Por momento no se ha hecho público el precio de estas dos versiones. En el mercado español, sus hermanos coupés cuestan 83.720 y 94.728 euros.