Por qué el diésel de tu coche puede congelarse y cómo evitarlo

Tanto el frío extremo como el calor, también tiene sus consecuencias sobre los elementos mecánicos de nuestro coche. Te contamos por qué el diésel puede congelarse y cómo puedes evitarlo.

Por qué el diésel de tu coche puede congelarse y cómo evitarlo
Por qué el diésel de tu coche puede congelarse y cómo evitarlo

Parece que por fin el frío ha llegado a la Península. Las temperaturas han bajado mucho en los últimos días y con este descenso también han llegado las primeras nieves. Como es de esperar, lo que algunos conductores ven como una incomodidad más, los esquiadores ya se están frotando las manos pensando en el próximo fin de semana o puente.

Si eres de los que les gusta la nieve y la montaña, es posible que ya estés sobre aviso, pero si te estás iniciando en los deportes de invierno y harás noche en el monte, puede que te lleves una desagradable sorpresa. No serías el primero que se levanta y tiene el diésel de su coche congelado.

Y es que, tal y como nos recuerdan desde 20 Minutos, el diésel es un hidrocarburo que puede congelarse cuando la temperatura es inferior a 10 grados bajo cero. Estas temperaturas no son muy habituales en las ciudades españolas, pero sí pueden darse en zonas de alta montaña, donde suelen alojarse los amantes del esquí o el snowboard entre otros deportes.

Para evitarlo, lo mejor es que antes de hacer noche compres un aditivo especial en las gasolineras. Dicho líquido se añade al diésel y, de esta manera, rebajamos aún más la temperatura a la que se congela el combustible. Si no lo haces, todo lo que te queda es esperar hasta que el hidrocarburo se descongele.