Planes para reducir costes en Toyota

En Toyota quieren seguir los pasos de su más directo rival, Nissan, que, gracias a un austero programa de saneamiento, el denominado "Revival Plan", ha conseguido volver a los beneficios tras una década inmerso en los números rojos. Ahora, Toyota anuncia que también está dispuesta a coger las tijeras.

En tres años, Toyota espera reducir los costes de producción en más de un 30 por ciento o, al menos, así lo ha asegurado el vicepresidente de la compañía, Katsuaki Watanabe. El objetivo es ahorrar cerca de 8.340 millones de dólares (1,5 billones de pesetas) y, para conseguirlo, están dispuestos a revisar las 173 categorías de partes y componentes que posee cada vehículo.

Según Watanabe, el coste de los componentes es lo que encarece el vehículo, ya que representa cerca del 95 por ciento del precio final, por lo que están dispuestos a revisar elementos como el aire acondicionado, los neumáticos o la dirección de todos sus modelos. Sin embargo, en este proyecto no estarán solos, ya que este ejecutivo asegura que Toyota va a trabajar junto a los distribuidores.

Bajo el nombre de "CCC21", siglas que responden a "Construction of Cost Competitiveness for the 21st Century", es decir, el plan de Toyota para el siglo 21, el fabricante nipón también planea simplificar sus nuevos modelos y rebajar el costo de los vehículos rediseñados.

"Harakiri" a los números rojos
Toyota tiene un claro referente: su más directo rival, Nissan, ha conseguido volver a los beneficios tras una década de números rojos. El artífice del milagro se llama Carlos Ghosn y su receta el "Revival Plan".

Eso sí, Toyota juega con ventaja. En el último ejercicio fiscal, cerrado el pasado 31 de marzo, ha obtenido unos beneficios netos de 471.200 millones de yenes (más de 734.219 millones de pesetas), lo que supone un incremento de sus ganancias de un 15,9 por ciento.