En autopistas y autovías, al encarar un carril de aceleración, el conductor debe coordinar varias acciones en pocos segundos y llegan, como indica la DGT, momentos muy peligrosos. “Es necesario observar por los retrovisores la posición y la velocidad de los vehículos que circulan por la autovía, que tienen prioridad; y si la incorporación es posible, señalizar la maniobra y acelerar con marchas cortas para ganar velocidad y desplazarse progresivamente a la izquierda sin incomodar a nadie”, aconsejan desde Tráfico. Pero, ¿qué ocurre si no es posible? Empiezan los problemas…
La DGT recomienda parar al inicio del carril si no puedes entrar a la vía principal
Si no es posible entrar a la vía principal al final de un carril de aceleración, la DGT recomienda que “habrá que ceder el paso e incluso detenerse, si es necesario, al principio del carril, con metros por delante para adquirir una velocidad adecuada y no ser un obstáculo. Y si no ve el ‘hueco’, mejor espere: lanzarse ‘a ciegas’ sería meterse en un verdadero 'callejón sin salida'”. Sin embargo, las situaciones no siempre son tan sencillas.
Y en Alemania, al final del carril de aceleración, ¿temeraria?
En Alemania, por ejemplo, hay estos días una gran polémica ya que el Reglamento Alemán de Tráfico (StVO) es claro y tiene unas normas específicas. Según el artículo 18, párrafo 3, "el tráfico en el carril de circulación tiene prioridad". Si no hay espacio disponible, el conductor que se incorpora no puede forzar la incorporación. La consecuencia: "Si no surge la oportunidad de incorporarse, el Reglamento Alemán de Tráfico (StVO) exige detenerse al final del carril de incorporación y esperar hasta que aparezca un espacio".
Esta regla es contraria como hemos dicho a la que la DGT recomienda en España, que siempre es detenerse al inicio del carril. Y, según el ADAC, el mayor club de automovilistas de Europa, tampoco es acertada y la critica duramente. Y es que, este mismo artículo 18, párrafo 8 del StVO prohíbe detenerse en las autopistas, lo que incluye el carril de aceleración. En 2004, un tribunal de Giessen calificó la conducción por el arcén en un caso así como "extremadamente temeraria y gravemente negligente".
Expertos recomiendan incluso continuar por el arcén en caso de necesidad
A pesar de la clara situación legal, muchos departamentos de policía recomiendan sorprendentemente en Alemania un enfoque más pragmático en aras de la seguridad vial. El inspector jefe Manfred Schmidt, de la Patrulla de Carreteras de Ingolstadt, ha explicado en una entrevista en televisión que “Si no es posible realizar un cambio de carril adecuado, el conductor debe seguir circulando por el arcén hasta que sea seguro incorporarse a la calzada principal. [...] En ese caso, por supuesto, hay que reaccionar de otra manera para evitar el peligro: seguir conduciendo e intentar realizar un cambio de carril seguro”.
Robert Sandmann, portavoz de la Jefatura de Policía de Franconia Central, expresa una opinión similar: “Si, por ejemplo, debido a la potencia insuficiente del motor, no es posible incorporarse al flujo de tráfico al final del carril de aceleración, entonces, excepcionalmente, puede acelerar por el arcén hasta que pueda incorporarse con seguridad. [...] Bajo ninguna circunstancia debe adelantar a otro vehículo”. Las autoridades policiales en Alemania también están informando al público sobre esta situación excepcional en las redes sociales. La policía de Renania del Norte-Westfalia ya escribió incluso en Facebook en 2021 que “no hay desnivel al final del carril de aceleración. Si no aparece ningún hueco inicialmente, también se puede utilizar el arcén después del carril de aceleración”.
Pero la práctica más segura y recomendada es la de la DGT: parar lo antes posible
Sin embargo, pese a estas recomendaciones policiales, una Asociación de Instructores de Conducción de Alemania advierte explícitamente contra este tipo de comportamiento. En una entrevista a Auto Motor und Sport, su presidente Jochen Klima declaró que “continuar la maniobra de incorporación por el arcén infringe el Reglamento Alemán de Tráfico (StVO) y conlleva el suspenso en la prueba práctica de conducción”.
Su razonamiento además es que los conductores que siguen circulando por el arcén y se concentran excesivamente en el tráfico que les sigue corren el riesgo de pasar por alto un vehículo averiado, con graves consecuencias. Por lo tanto, la asociación de instructores recomienda la siguiente estrategia ante estos problemas al final de un carril de aceleración:
- Observación temprana: Es necesario evaluar la situación del tráfico que se encuentra detrás tan pronto como comience la aceleración.
- Ajuste de velocidad: Si te das cuenta de que no hay espacio, debes frenar a tiempo y dejar margen para un segundo intento de aceleración.
- Deténgase antes del final del carril: Si es necesario, deténgase después de recorrer aproximadamente dos tercios del carril de incorporación.
En conclusión, ante este debate en Alemania los expertos recomiendan también la práctica aconsejada por la DGT, de detenerte lo antes posible al inicio del carril de aceleración si no puedes entrar a tiempo a la vía principal, para poder realizar con margen un segundo intento posterior cuando se aclare la situación. Nada de frenar al final del carril (te quedas sin espacio luego para acelerar y entrar a la velocidad adecuada a la vía principal) y nada de circular por el arcén, a pesar de los consejos policiales.
La DGT, eso sí, recuerda al mismo tiempo que “las obligaciones en una incorporación no son exclusivas de los que se incorporan. Los conductores dentro de la vía también deben 'echar una mano' y facilitar la maniobra, dentro de sus posibilidades, desplazándose al carril contiguo previa ojeada al retrovisor. Aunque, en ocasiones, será suficiente con dejar un poco más de espacio libre, delante o detrás”.









