''Peatón: respetar es vivir''

Según datos de la Dirección General de Tráfico, en España mueren unos mil peatones al año por atropello. Para reducir el número de fallecimientos por accidentes en el Principado de Asturias, la Delegación del Gobierno ha presentado la campaña "Peatón: respetar es vivir".

La Delegación del Gobierno de Asturias acaba de presentar un plan para reducir el número de atropellos en esta comunidad. Bajo el lema "Peatón: respetar es vivir", se pretende concienciar al viandante de la responsabilidad que tiene como usuario de la vía y de la importancia del respeto a las señales, sobre todo, por su propia seguridad.

Durante los últimos cinco años, más de un centenar de peatones han perdido la vida en Asturias. Esta cifra se podría haber reducido si el peatón hubiera respetado las normas. La conclusión se basa en un estudio de la Dirección General de Tráfico que explica que de diez accidentes con peatones implicados, siete se podrían haber evitado con un mejor comportamiento del viandante. "Si los peatones observaran las normas", según la delegada del Gobierno en Asturias, Mercedes Fernández, que se encargó de la presentación de la campaña, "la siniestralidad podría tender a cero". Entre las infracciones más comunes de los peatones están irrumpir o cruzar la vía de manera súbita e incorrecta, no utilizar los pasos de peatones o pasar con el semáforo en rojo.

"Peatón: respetar es vivir" es una campaña elaborada íntegramente en Asturias y cuenta con diversas actuaciones previstas para intentar llegar a todos los rincones del Principado. Las instituciones participantes en el proyecto repartirán carteles y trípticos en los que se explican las normas que los peatones deberían cumplir. La Delegación del Gobierno de Asturias ha previsto también un reparto de brazaletes fluorescentes para aquellos peatones que precisen caminar por la noche, ya que en esta comunidad el número de fallecidos en vías interurbanas es bastante significativo: 71 desde el pasado año 1995.

El colectivo con más riesgo, según se desprende del estudio de la Dirección General de Tráfico, es el de los ancianos. Los motivos son diversos, lentitud de paso, poca estabilidad, visión reducida, etc. Un dato que demuestra esta afirmación es que en 2000, un 45 por ciento de los fallecidos en las vías urbanas tenía más de 65 años.