Opiniones encontradas ante el acuerdo entre GM y Daewoo

Los analistas del sector automovilístico han acogido el preacuerdo de compra que ha hecho General Motors por la compañía surcoreana Daewoo con una mezcla de opiniones, ya que, aunque el precio propuesto es mayor de lo que se esperaba, la situación de bancarrota del fabricante puede exigir más dinero.

El mayor fabricante mundial, General Motors, anunció un preacuerdo de compra por el que pagará 400 millones de dólares (72.528 millones de pesetas) por el 67 por ciento de "una nueva compañía" formada por algunos de los activos de Daewoo.

Esta inversión se realizará con la ayuda de uno de los fabricantes integrados en el grupo GM (la marca italiana Fiat, las japonesas Suzuki e Isuzu o el socio de Subaru: Fuji Heavy Industries), aunque la compañía estadounidense aún no ha señalado a ninguno de ellos.

La "nueva" Daewoo sólo conservará 4 de las 17 plantas que posee en todo el mundo. La producción anual de estas factorías (dos en Corea, una en Vietnam y otra en Egipto) ascenderá a las 500.000 unidades anuales, una cifra muy por debajo de los 834.000 vehículos manufacturados en 2000.

La fábrica de Pupyong, que no forma parte del acuerdo, seguirá abasteciendo a Daewoo de algunos vehículos, motores, transmisiones y componentes.

Además, la compañía norteamericana se hará con la red de ventas de Daewoo en 22 países, incluyendo Estados Unidos, la mayoría del oeste europeo, Sudamérica y China.

GM ha definido esta adquisición como "una oportunidad de poner un pie en el mercado surcoreano, considerado como uno de los de crecimiento más rápido en el mundo y virtualmente cerrado a los fabricantes extranjeros".

La necesidad de nuevos modelos
La mayoría de los analistas opinan que la reconstrucción de Daewoo, una empresa que no ha dado beneficios durante años, exigirá una inversión mayor de la prevista, sobre todo en nuevos productos.

La mayoría de los modelos de esta compañía (como el Lanos, Nubira o Leganza) se han mantenido sin cambios a lo largo de cinco, seis e incluso siete años, mientras que otros fabricantes, como Hyundai, han renovado completamente su línea, ganando un 72 por ciento de la cuota de mercado surcoreana y entrando en algunos nichos de mercado estadounidenses, anteriormente dominados por GM, Ford y Chrysler.

Daewoo ha reducido su presencia en el mercado hasta el 11 por ciento, por lo que modernizar toda su gama de vehículos será prioritario para General Motors, según los expertos.

La cadena de distribución del fabricante surcoreano también necesitará mucha atención. Los distribuidores de piezas, que aún no han recibido el dinero que se les debe, dejaron de proveer a las fábricas la semana pasada, forzando así el cierre de dos plantas de Daewoo, entre ellas una de las que forma parte del acuerdo con GM, que tendrá que hacerse cargo de las facturas de estos distribuidores.

La estrategia del fabricante estadounidense se basa en las ganancias potenciales a largo plazo. GM espera poder asegurarse el 10 por ciento del mercado asiático antes de 2004 y Daewoo puede ser muy útil para lograr este objetivo.

Fiat aún no ha decidido su entrada en el acuerdo
El fabricante italiano aún no sabe si tomará parte en el acuerdo de compra que General Motors, grupo del que forma parte, ha establecido con Daewoo Motor.

Uno de los portavoces de Fiat aseguró que la decisión se tomará cuando las negociaciones sean definitivas.

Si la marca italiana decide participar, Daewoo podría usar sus plataformas para ampliar su línea de modelos, mientras que Fiat utilizaría la red de distribución asiática del fabricante surcoreano para aumentar las ventas de su modelo Palio, diseñado principalmente para mercados emergentes.