El alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, ha anunciado que el Ayuntamiento sacará a concurso cuatro contratos para la adjudicación a cuatro empresas de los distintos servicios del nuevo centro de control, que, según ha aclarado el propio Gallardón, no se pondrá en funcionamiento hasta dentro de un año. El contrato más importante de los cuatro corresponde a la gestión de los 18.000 semáforos que regulan la capital. En este apartado, se incluirá un moderno sistema informático que controlará el estado del tráfico y permitirá variar las luces de los semáforos en caso de emergencia. De esta manera, una ambulancia o un coche de bomberos que se encuentre retenido por el tráfico podrá ponerse en contacto con el centro de gestión, que, en breves minutos, le marcará un “corredor prioritario", una ruta en la que los semáforos se abrirán para permitirle acudir a su destino con mayor celeridad. Esta acción implica una perfecta sincronización del sistema de semáforos de la ciudad, pues se podría provocar un caos circulatorio.El resto de contratos que derivan de este nuevo centro de gestión son de menor enjundia. Corresponden al servicio de control del tráfico de la M-30 (18 cámaras, 39 paneles informativos y 88 estaciones de tomas de datos), al funcionamiento de las 96 cámaras de circuito cerrado de que disponen los responsables municipales de movilidad y, finalmente, al servicio que se encargará de hacer un seguimiento de lo que afecta al tráfico las obras y los desvíos y las alternativas que se proponen. Por otro lado, el Ayuntamiento de Madrid ha aprobado el plan especial Recoletos-Prado, un espacio reservado para los peatones de cinco kilómetros y de marcado carácter cultural que discurrirá desde la Plaza de Colón hasta la estación de Atocha y la glorieta de Embajadores. En ese pasillo, el coche privado quedará arrinconado a favor del peatón. La obra no tiene fecha de inicio, aunque para el año que viene se contempla ya alguna actuación. Lo que sí es necesario, según fuentes municipales, es terminar primero con la reforma de la M-30, que ayudará a descongestionar el centro.
Nuevo centro de gestión del tráfico para Madrid
La efectividad de un servicio de emergencias depende, en gran medida, de la velocidad de actuación. Muchas veces, en las grandes urbes en las que vivimos, el tráfico amenaza este objetivo. Para intentar reducir el impacto del caos circulatorio, Madrid va a poner en marcha un nuevo Centro de Gestión de la Movilidad, que cambiará las fases de los semáforos para facilitar el paso de ambulancias o coches de bomberos. Este centro estará situado en la calle Albarracín, en el distrito de San Blas.







