Nueva regulación de los negocios de las concesionarias de autopistas

Las empresas concesionarias quieren aprovechar las infraestructuras desarrolladas a lo largo de las autopistas para entrar en el floreciente negocio de las telecomunicaciones. Ya tienen los tendidos, pero el terreno pertenece al Estado y se teme que sufraguen sus nuevas inversiones con el dinero que sacan de los peajes. Hoy, el Consejo de Ministros debe establecer un reglamento específico.

El debate no es nuevo, pero, por fin, el Consejo de Ministros fijará las reglas de juego. Hoy se establecerá, mediante una real orden, cómo las empresas concesionarias de las autopistas de peaje pueden participar en otros negocios y, en concreto, en el de las telecomunicaciones.

Compañías como Acesa, Aurea, Avasa y Europistas, que acaparan 835 kilómetros de vías de alta capacidad en nuestro país, están deseosas por comenzar la explotación de su red de banda ancha o proceder a la cesión a terceros del derecho de paso para que aprovechen el trazo de las autopistas.

Los detractores de que las concesionarias diversifiquen su negocio argumentan que estas empresas, en definitiva, son sólo las encargadas de explotar las infraestructuras, pero la titularidad de las mismas pertenece al Estado. Además, se teme que utilicen el dinero extra que sacan de los peajes para hacer más rentables sus aventuras económicas.

A parte de estos flecos legales, la Ley de Autopistas ha estado paralizada durante este tiempo por un conflicto de competencias entre los ministerios de Fomento y de Ciencia y Tecnología y la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones.