Nueva etapa para la Mutua Madrileña

Diversifica sus actividades, se une definitivamente a Repsol Autoclub y se blinda contra una posible conversión en sociedad anónima. La Mutua Madrileña encara el nuevo ejercicio fiscal completamente renovada y con el objetivo de mejorar los resultados obtenidos en 2003.

La Mutua Madrileña Automovilista, tercera mayor compañía aseguradora en España (segunda por beneficios), ha anunciado que inicia una nueva etapa. Tras 75 años dedicada en exclusiva a las pólizas para conductores, la nueva fase se caracterizará por una diversificación de sus actividades. Esta decisión no está motivada por un mal resultado económico: el año pasado, la entidad –con un 7,9 por ciento de la cuota de mercado- incrementó un 7 por ciento sus operaciones e ingresó 761,4 millones de euros por primas. Además, batió su récord de beneficios, con 235 millones de euros (que se destinarán íntegramente a reservas), un 49,5 por ciento más que en 2002. Para 2004, José María Ramírez Pomatta, presidente de la entidad, ha asegurado que los resultados aumentarán un 30 por ciento. En mayo, la compañía ya había incrementado en más de un 60 por ciento sus beneficios de hace un año. Pomatta se ha mostrado convencido de la mejoría que experimentarán las cifras tras la renovación de servicios y productos. Además, las nuevas actividades no afectarán a los importes de las primas, por lo que la política de precios bajos de la Mutua –un 70 por ciento más baratos que las del resto del mercado- seguirá intacta, según ha asegurado a sus accionistas.Entre las medidas que se llevarán a cabo figura la salida de la organización del accionariado del Banco Popular. A partir de ahora, la aseguradora estará presente en el SCH, en el que ha invertido 531 millones de euros. Además, se realizará la contratación definitiva del 28 por ciento de la plantilla eventual. También continuará el crecimiento orgánico de la entidad (con alianzas, pero sin compras), que se alineará con el mercado en transparencia y buen gobierno.Para finalizar este proceso de reestructuración, se romperán definitivamente las relaciones con el RACE (Real Automóvil Club de España). Los socios de la Mutua recibirán los servicios del AutoClub Repsol (descuentos en las estaciones de servicio de la marca, asistencia mecánica, etc.), perteneciente a la petrolera presidida por Alfonso Cortina. Éste ya forma parte del consejo de la aseguradora, en el que también está Luis Alberto Salazar Simpson, máximo responsable de Auna.Uno de los puntos aprobados en la junta general celebrada ayer fue la reforma de una treintena de artículos de los estatutos de la Mutua Madrileña Aseguradora. Con esta medida, que no tuvo votos en contra, se cierra el paso a los intentos de transformación de la compañía en una sociedad anónima.

Ahora, esta posibilidad necesitará el acuerdo del 51 por ciento de sus socios (1,5 millones de personas), lo que hace muy difícil la conversión. Ésta exigiría la disolución de la entidad y el reparto de su jugoso patrimonio –con 1.300 millones de euros en plusvalías- entre los asociados, para constituir después una nueva compañía. Esta postura, según Pomatta, es “egoísta y destructiva, pues sólo beneficiaría a unos pocos. Sería un enorme error, con el que desaparecería gran parte del patrimonio de la Mutua", ha añadido. Quince mutualistas protagonizaron una reyerta a las puertas de la sala donde se celebraba el encuentro, expresando con gritos su protesta por habérseles impedido el acceso a la reunión. La junta contó con la asistencia de 424 socios presentes y 22.782 representados.Otro de los cambios aprobados ayer establece la asignación a los consejeros (que no perciben retribuciones por su cargo) de una pensión vitalicia de 87.616 euros.